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El título de esta serie de tres mensajes es…

Cristo: sus puestos y oficios.

Número 1 de la serie

Esta fotografía de un cordero maduro ilustra el sermón Cristo, el Cordero de Dios, en editoriallapaz.org.

Cristo, el Cordero de Dios

I. Introducción.

A. Salutación.

B. Tema: Cristo, el cordero de Dios.

C. Según las Escrituras, Cristo ocupa varios puestos y ejerce unos cuantos oficios, todos los cuales tienen que ver conmigo personalmente. Por lo tanto, me incumbe apreciar correcta y plenamente todas sus funciones ya que de ello depende mi destino eterno.

D. Mediante este estudio, deseamos lograr que cada oyente vea a Cristo de frente, muy de cerca, con toda su gloria fulgurante y majestad imponente. Que nos acerquemos a él. Que él se personifique, mediante su Palabra, delante de nosotros. Que se pare aquí en presencia nuestra. Y que este encuentro "cara a cara" nos impacte de tal modo que no deseemos apartarnos jamás de la presencia del Señor.

E. Cristo es el "Cordero de Dios".

1. "…de Dios". Escogido y ofrecido por Dios mismo.

2. A través de los tiempos, los seres humanos, llevados por sus propias supersticiones y siguiendo criterios puramente humanos, han ofrecido en sacrificio a sus dioses toda suerte de animal (corderos, becerros, bueyes, machos cabríos, monos, culebras, etcétera). Los israelitas que vivían bajo el Antiguo Testamento ofrecieron holocaustos conforme a la enseñanza recibida en el monte de Sinaí. Pero, "la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados" (Hebreos 10:1-4). Este poder purificador lo tiene solo y exclusivamente la sangre del Cordero de Dios, ofrecido por el Padre mismo (Apocalipsis 5:6-14).

a) Grande es este misterio. Incomparable el amor de Dios.

b) Romanos 11:33-36. "¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!"

II. El Cordero de Dios aparece primero en la historia del mundo como sin defensa, pobre, sufrido, humillado y maltratado.

A. "Cordero", cuando es aplicado al hombre, implica "manso, dócil, humilde" (Diccionario Sopena). Asimismo era Cristo, pero nunca permitió que Satanás o los seres humanos lo manipularan. El Señor era de recio carácter moral. No daba tregua en la lucha espiritual. No cedía ante lo malo. Todos los seres humanos debemos ser como Cristo: humildes, pero también fuertes en defensa de la Verdad; mansos, pero tenaces en la oposición a todo lo que es pecado; dóciles, pero capaces de resistir con nuestras armas espirituales a cuanta persona mala se pare delante de nosotros.

B. La profecía de Isaías 53:7.

1. Cumplida cuando Cristo fue arrestado, sentenciado y crucificado (Mateo 27:11-56).

2. El eunuco lee, pero no entiende la profecía de Isaías. (Hechos 8:32-33).

3. Felipe explica al eunuco el pasaje. Este confiesa el nombre de Cristo y se bautiza. (Hechos 8:34-39).

4. Al escuchar y entender nosotros esta profecía, debemos imitar al eunuco, confesando fe en Cristo y bautizándonos para el perdón de pecados (Hechos 2:38).

C. Juan el Bautista proclama que Cristo es el "Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29-30, 35-36).

1. No hay otro cordero, animal u hombre alguno que quite el pecado del mundo.

2. Los sacrificios bajo el Antiguo Testamento no quitaban el pecado. (Hebreos 10:1-10).

D. Los sacrificios del Antiguo Testamento constituían el tipo (símbolo, sombra o representación) de Cristo, siendo Cristo el antitipo (Hebreos 9:9,10).

1. Isaac, tipo de Cristo (Génesis 22:1-13). Abraham dispuesto a sacrificar lo más caro, su único hijo por promesa. Dios no se lo permitió. Más sin embargo, el propio Padre Dios llega al extremo de realizar el sacrificio de su propio Hijo unigénito.

2. El cordero de la pascua era tipo de Cristo.

a) (Éxodo 12:1-14) Tenía que ser "sin defecto" (Éxodo 12:5). Cristo no tenía defecto alguno.

b) Al ver la sangre en el dintel de la casa, Dios pasaría, no matando al primogénito (Éxodo 12:13). Al limpiarnos la sangre de Cristo de todo pecado, Dios nos perdona. ¿Tiene usted la señal de la sangre de Cristo en su frente?

c) Cristo es "nuestra pascua" (1 Corintios 5:7). Durante todo el año, y no tan solo durante la llamada "semana santa".

d) Cristo fue sacrificado durante la semana de la pascua judía.

(1) Mucha sangre de animales fluyó en el templo en Jerusalén y a través de todo el territorio de Israel durante aquella semana del año 30.

(2) Sin embargo, solo la que derramó el Cordero de Dios en la cruz podía borrar el pecado.

III. Luego de ser muerto, el Cordero resucita y reaparece en la tierra, pero no para someterse de nuevo a los "trasquiladores" malos sino para manifestarse como el único que ha vencido, de una vez para siempre, la muerte y declararse Rey del reino espiritual, con toda la potestad que el Padre le concedió (Mateo 28:18-20).

A. Apocalipsis 5:6-12; Apocalipsis 17:14. El Cordero, transformado, glorificado y hecho poderoso, triunfa sobre sus enemigos.

B. Los justos también vencemos por medio de la sangre del Cordero (Apocalipsis 12:10,11). Vencemos a Satanás y a los enemigos de toda clase, tanto carnales como espirituales. Vencemos a los enemigos de la mente y el alma. Vencemos las tentaciones, el pecado y las pruebas. "En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó" (Romanos 8:37).

C. La ira de este Cordero se manifiesta contra los impíos (Apocalipsis 6:15-16).

D. Este Cordero victorioso es el único ser encontrado "digno" de "abrir el libro" de las profecías "y desatar sus siete sellos" (Apocalipsis 5:1-5).

E. Este Cordero que triunfa sobre la muerte y el Hades tiene "siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra" (Apocalipsis 5:6). Significa...

1. Que tiene toda potestad.

2. Que todo lo ve y todo lo registra en sus libros.

a) Observa a cada uno de nosotros. ¿Qué es lo que ve en mí? ¿Qué clase de conducta? ¿Qué clase de obras? ¿Qué espíritu capta en mí? ¡No se puede esconder nada de su vista penetrante!

b) Observa cada congregación de creyentes. ¿Qué ve en esta congregación? ¿Se ajusta esta congregación en su doctrina y práctica al patrón dejado por el Cordero?

IV. ¿Qué sacrificio presentaré ante Dios?

A. Cristo es el Sacrificio que quita mi pecado.

B. Sin embargo, también a mí se me exigen sacrificios. No debo presentarme ante Dios en el juicio final con las manos vacías.

C. Según Romanos 12:1 Gálatas 2:20, debo sacrificar mi propio "yo" presentándolo a Dios como mi propio "cordero inmolado".

1. Mi sacrificio tiene que ser "vivo, santo, agradable a Dios".

2. No debo ofrecer lo peor, lo que sobre o lo imperfecto. ¡Ni pensarlo!

a) Malaquías 1:6-8.

b) Los sacrificios de Israel tenían que ser "sin defecto" (Levítico 1:3, 10; 5:14; 16; Deuteronomio 15:21). Los míos también han de ser así.

D. Mateo 5:22-23. Mi sacrificio no será acepto si no ando en armonía con mis hermanos en la fe.

V. Invitación. Acepte a Cristo como el Cordero de Dios que quita su pecado. Preséntese usted mismo ante Dios como sacrificio "vivo, santo, agradable". Crea, arrepiéntase, bautícese y viva en santidad. Jehová recibe únicamente a los que se ofrecen a sí mismos sobre el altar de la obediencia.

 

Mensaje 2 de la serie Jesucristo: sus puestos y oficios. Jesucristo y el Espíritu Santo.

Mensaje 3 de la serie Jesucristo: sus puestos y oficios. Jesucristo: Fundador, cabeza, fundamento y Salvador de la iglesia.

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