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“Iglesia de Cristo, ¿qué rumbo para el año 2004?”

 

Subtítulo
¿Crecimiento según el nuevo paradigma de
"iglesia comunitaria
contemporánea",
o según el paradigma de Dios?


Willow Creek Community Church, Palatine, Illinois, EUA

Citas

"Iglesia comunitaria contemporánea" tipo "Willow Creek Community Church" o "Fellowship Church". ¿Se  trata de iglesias legítimas bendecidas de manera extraordinaria por Dios, o de iglesias que son el fruto híbrido de la religiosidad tipo “farándula” injertada a la cultura y la economía americana?

“De una cosa el profesor puede tener seguridad: casi todo estudiante que se ingresa en la universidad cree, o dice creer, que la verdad es relativa. En el mismo párrafo añade: “Están unidos solo en su relativismo y en su lealtad a la igualdad (Allan Bloom, profesor universitario por más de treinta años).

¿Es más importante y deseable el crecimiento rápido y espectacular que retener y predicar las verdades de la Biblia?

 

I.  Introducción.

A.  Salutación. Que el amor y la paz de Dios llenen toda alma presente.

B.  Al reflexionar este servidor sobre el Año 2003, el sentimiento que llena más mi ser es el del agradecimiento: por mi preciosa familia terrenal, mi maravillosa familia espiritual, la iglesia, en particular, esta congregación, y toda bendición del cielo.

C.  Los cristianos pasamos poco tiempo contemplando el pasado. Nuestra vista está orientada, casi siempre, hacia el futuro. Esta característica de nuestra mentalidad es también una bendición grande de Dios. Hacemos nuestra la regla enunciada por el apóstol Pablo quien escribió: “Olvidándome ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios” (Filipenses 3:13-14).

D.  Parados en el umbral del Año 2004, el tema para esta ocasión es el siguiente: “Iglesia de Cristo, ¿qué rumbo para el año 2004?” ¿Seguir el mismo del 2003? ¿Trazar uno nuevo? ¿Hacer cambios drásticos, tomando un camino diferente?

1.  ¿Qué queremos lograr durante el 2004? ¿Más rápido crecimiento? ¿Llenar esta sala a capacidad todos los domingos? ¿Crecer tanto que ya no quepamos en esta?

2.  ¿Estamos conformes con los pocos logros del 2003? ¿Contentos? De parte mía, ¡nunca! Más  bien, muy inconforme, aun triste me encuentro, a veces, por los pocos frutos. Pero, a la vez, gozoso por siquiera un alma rescatada, pues una sola alma preciosa vale más que todas las riquezas del mundo material.

II.  ¿Deseamos crecer mucho en poco tiempo? ¿Anhelamos gran éxito en la empresa evangelística? ¿Veintenas, aun centenares, de conversiones en el 2004? Gran número de congregaciones en distintos países están logrando un crecimiento fenomenal. ¿Por qué quedarnos rezagados? Quizás debiéramos estudiar sus metodologías e implementarlas. ¿Les parece bien?

A.  Cierta revista muy leída y de alta credibilidad, publicada en Estados Unidos de América, llama atención, mediante un artículo intitulado “Conozca a la nueva iglesia”, al tipo de iglesia que experimenta crecimiento numérico descomunal. “¡Nueva iglesia!” “Nueva” hace contraste con “antigua, vieja o tradicional”. Esta “nueva iglesia” se establece y crece conforme a un “nuevo paradigma para iglesia” conocido como “iglesia comunitaria”, es decir, “de la comunidad, que pertenece a la comunidad”. “Paradigma” es un vocablo popular en muchos círculos religiosos de la actualidad. Significa: “modelo, ejemplo, patrón”.

1. La  Willow Creek Community Church , ubicada en South Barrington, Chicago, Illinois, Estados Unidos de América, en el año 1975, por Bill Hybels, es, acaso, la “madre” de todas las “iglesias comunitarias”. Bill contaba con veintitrés años de edad para aquel tiempo cuando nació la Willow Creek Church.

a)  En el 1975, Bill y sus simpatizantes realizaron un “sondeo religioso” en los suburbios afluyentes del noroeste de Chicago para determinar qué clase de iglesia los residentes quisieran tener en su comunidad. Curiosa y portentosamente, estos adultos jóvenes (¿neófitos?) no inician su obra preguntando “Señor Dios, ¿qué clase de iglesia te agrada?” Más bien, preguntan a religiosos y mundanos por igual “Amigo, amiga, describa para nosotros la iglesia que le caería bien”. Consultaron a “la comunidad”, y, naturalmente, la iglesia que resulta es una “iglesia comunitaria”, es decir, constituida conforme a los deseos, criterios o ilusiones de la comunidad.

b)  El “sondeo” reveló que “la comunidad”, en general, deseaba una “iglesia contemporánea”, o sea, una a tono con su “cultura” de afluencia material, de “relajado e informal”, de “sin presiones o compromisos”, al día en el uso de los medios audiovisuales de última hora, que fuera “entretenida” y no aburrida, y que fuera tolerante de los distintos “estilos de vida”, criterios morales y vertientes teológicas. Bill y sus correligionarios procedieron a establecer una iglesia conforme al “nuevo paradigma” de “comunitaria”.

c)  A la primera reunión asistieron ciento veinticinco. A los tres años, la asistencia había alcanzado dos mil. En la actualidad (finales del 2003), se informa que veinte mil personas acuden semanalmente al enorme “iglesia teatro” de Willow Creek.

d)  “Willow Creek” era el nombre de un teatro en Palatine donde primero se reunió la “nueva iglesia comunitaria”. Pura coincidencia o no, la “nueva iglesia contemporánea” enseña varios rasgos de “teatro”.

1)  Al principio de la “función” o “presentación” (“culto”), músicos “cristianos” tocan “light jazz” o “soft rock” contemporáneo, acompañado de bailarines “cristianos”. Luego, tocan “música cristiana contemporánea”.

2)  Para efectos audiovisuales estupendos, se valen de lo más sofisticado en sistemas de audio y video, con múltiples pantallas y luces sicodélicas, todo manipulado hábilmente por equipos expertos en las más avanzadas tecnologías.

3)  “El drama” es su medio predilecto para comunicar mensajes y orientaciones.

4)  Los “animadores carismáticos” instan a los concurrentes a “aplausos estruendosos para Dios”. Está en tela de juicio que aplaudan a Dios o a los “actores y músicos” en la tarima. De todos modos, a la multitud le agrada el “espectáculo que monta la iglesia comunitaria contemporánea”. Se parece en muchos aspectos a los espectáculos musicales seculares que conocen, y se siente a gusto. Que Dios esté complacido es otro asunto.

e)  Maravilladas por el gran éxito de la Willow Creek Iglesia Comunitaria, muchas iglesias decidieron imitarla. Para unirlas en una sola organización se formó la “Asociación Willow Creek”, a la cual ya integran aproximadamente diez mil congregaciones. En el año 2002, cien mil líderes religiosos participaron en las conferencias y orientaciones ofrecidas por la Asociación Willow Creek.

(Información y datos recopilados de sitios en el Internet relacionados con el “movimiento de iglesias comunitarias”, incluso el de la Willow Creek Church.)

2.  El pastor Gene Appel y la Central Christian Church, Las Vegas, Nevada, Estados Unidos de América, ejemplifican a los líderes e iglesias que optan por implementar el paradigma de Willow Creek. La Christian Church fue transformada por Appel en “Iglesia Comunitaria”, y , siguiendo las tácticas de Willow Creek, la congregación creció, en pocos años, de cuatro cientos a ocho mil.

3.  La Fellowship Church, de Grapevine, Texas (Dallas – Ft. Worth) es otro ejemplo de una “iglesia contemporánea” muy exitosa.

a)  Tal cual el caso de Willow Creek, fue establecida por un hombre joven, Ed Young. Comenzó en el 1990 con ciento cincuenta personas. En la actualidad,  concurren diecisiete mil quinientos cada semana. Cada mes, se integran cien personas nuevas. En los últimos dieciocho meses, su membresía creció por cuatro mil quinientos. Durante los últimos doce meses, se bautizaron dos mil, doscientos ochenta y cuatro.

b)  Para atraer a la juventud, bandas musicales de la iglesia tocan, en el mismo local de la iglesia, música secular contemporánea, incluso, los “hits” del momento. Además, la iglesia pone a disposición de los jóvenes juegos electrónicos, mesas de billar y facilidades para varios deportes. Monta “dramas” con efectos audiovisuales que compiten con presentaciones o espectáculos en el mundo secular.

B.  Evaluación que hace este servidor al reflexionar sobre el crecimiento asombroso que experimenta la “nueva iglesia comunitaria contemporánea”: se trata del “crecimiento que dan los hombres”, y no del crecimiento que da Dios a su iglesia legítima. Conforme a mi análisis personal, ...

1.  Estas “nuevas iglesias” son fenómenos del capitalismo americano.

2.  ¿Su “paradigma”?

a)  Para la organización, la administración, y el crecimiento, el paradigma es el de las mega corporaciones (General Motors, IBM, Microsoft, Motorola, Sun Systems), con sus oficiales visionarios, dinámicos, carismáticos, obsesionados , no pocos , con el poder, el éxito, el crecimiento y las riquezas. En el mundo religioso, la contra parte de estas corporaciones son las ¡mega iglesias, con pastores (predicadores, evangelistas) dinámicos, visionarios, carismáticos, obsesionados, algunos al parecer, con el poder, la fama y aun el dinero! Su meta es el “crecimiento”, el “éxito”, a cómo dé lugar . ¡Crecer! ¡Crecer! ¡Crecer en número! Construir facilidades enormes, impresionantes, con muchas comodidades y lo último en tecnología. Extenderse. Multiplicarse. Reunir un “equipo” de administradores profesionales, de personas completamente capacitadas para muchos “ministerios diferentes” y fieles a la “corporación religiosa”, para alcanzar aún mayor crecimiento.

b)  El paradigma (modelo) para las reuniones de estas iglesias son los espectáculos de música o teatro tipo “Hollywood”, donde se hace uso de la tecnología más sofisticada para impactar los sentidos del espectador. Aplicado a la religión, este “modelo” produce “shows”, o sea, espectáculos teñidos de “religiosidad” o “espiritualidad”,  presentaciones y ambientes donde lo secular se mezcla con lo espiritual, en fin, produce ¡tremendo entretenimiento religioso!

c)  Además, en términos de promoción y ambiente, notamos ciertas similitudes entre el paradigma para “grandes eventos deportivos” y el paradigma para “grandes convocaciones en las iglesias comunitarias”. Todo en escala mayor. Mentalidad de “masas de gente” ofuscada con la diversión. Espíritu colectivo de lo banal, de lo superficial, de lo carnal, a la vez que se engañan, llamándolo “espiritual”, “adoración a Dios”, “aplausos para Dios”, “obra de Dios”. Al extremo de existir iglesias que se identifican como “Coliseos”.

3.  Planteamos unas interrogantes intrigantes: ¿qué sería el destino de estas “mega iglesias contemporáneas” de no contar con la tecnología digital de la cual dependen, o el liderazgo de su fundador carismático? ¿Se trata de iglesias legítimas bendecidas de manera extraordinaria por Dios, o de iglesias que son el fruto híbrido de la religiosidad tipo “farándula” injertada a la cultura y la economía americana?

III. Quiero el crecimiento. Y ¿ustedes? ¿Efectuamos los cambios necesarios para transformarnos en la “Iglesia Comunitaria de esta ciudad”? Tal “transformación” requiere que...

A.  Renunciemos las doctrinas y prácticas que nos distinguen, aceptando las directrices de la “Asociación Willow Creek”. Que renunciemos doctrinas tales como:

1.  Que el Antiguo Testamento fue abolido en su totalidad. Al no poder sostener esta doctrina, ya no podremos oponernos al uso de instrumentos de música en culto a Dios, los diezmos, el incienso, las vestimentas sacerdotales y cosas semejantes que correspondían al pueblo de Israel bajo el Antiguo Testamento..

2.  Que la norma divina para la unidad de los discípulos es: “Perfectamente unidos... y que no haya divisiones entre vosotros” . La “Asociación Willow Creek” abraza a muchas iglesias distintas, y al unirnos a ella no podremos proclamar la perfecta unidad por la cual oró Cristo. Tendremos que entrar en comunión con las sectas que pertenecen a la “Asociación”. De otro modo, no nos aceptarán.

3.  Que el bautismo ha de ser por inmersión (Romanos 6:3-8) y que es necesario para perdón, de acuerdo con el mandamiento: “Bautícese cada uno de vosotros... para perdón de los pecados” (Hechos 2:38). La Willow Creek Church no exige el bautismo para conversión. Su declaración de fe sobre el bautismo concede al “candidato” el derecho de escoger entre la aspersión y la inmersión, “respetando” su inclinación, preferencia o convicción “teológica”.

4.  Que la Cena del Señor la hay que celebrar el primer día de cada semana, o sea, todos los domingos..

5.  Que el patrón del Espíritu Santo para la organización de cada congregación es el de ancianos (obispos), diáconos y maestros. Según indica el paradigma de la “Asociación”, más nos convendría nombrar a un hermano carismático como presidente, concediéndole la autoridad de escoger a una junta de directores que le respaldara incondicionalmente.

6.  Que es necesario adorar “en espíritu y en verdad” (Juan 4:24), no ligando lo material, o secular, a lo espiritual (1 Corintios 2:13-15). Al contrario, al unirnos a la “Asociación Willow Creek”, es de esperarse que transformemos totalmente nuestra forma de adorar, abandonando lo “tradicional” e implementando lo “contemporáneo”: música contemporánea, audiovisuales contemporáneas, todo al día, según dictan los paradigmas seculares de gran alcance y éxito. Y si no estamos dispuestos a tales cambios, entonces ¿con qué razón unirnos a la “Asociación”?, ya que la “Asociación Willow Creek” se hizo para iglesias progresistas cuya meta es ser “relevantes” en el empeño de atraer a las nuevas generaciones.

B.  Pero, surge una grave problemática para este servidor, a saber: ¿si las doctrinas mencionadas son enteramente bíblicas, ¿con qué justificación las renuncio? ¿Renunciarlas con el propósito de lograr rápido crecimiento sustancial? ¿Es más importante y deseable el crecimiento rápido y espectacular que retener y predicar la s verdad es de la Biblia? ¡Ah! Pero, la justificación que plantean multitudes de las “nuevas generaciones” es que “la verdad es relativa”, aun las “verdades religiosas”. “No sea dogmático; no sea fanático”, exhortan. “Lo que uno cree, eso es su verdad; lo que el otro cree, eso es su verdad. No importa que no crean lo mismo. Cada cual interpreta la vida a su modo, y su forma de ver las cosas, eso es la verdad para él.” Así aseguran. O sea, profesan el “relativismo”, la filosofía dominante en nuestra época: que la verdad es relativa, que no hay verdades absolutas.

1.  El Sr. Allan Bloom, profesor de una de las universidades de Chicago, escribió el libro “El cierre de la mente americana”, tomo altamente encomiado que fue publicado en el 1987. La primera oración del primer capítulo lee como sigue: “De una cosa el profesor puede tener seguridad: casi todo estudiante que se ingresa en la universidad cree, o dice creer, que la verdad es relativa”. En el mismo párrafo añade: “Están unidos solo en su relativismo y en su lealtad a la igualdad”. Retados a defender su postulado, responden incrédulos e indignados: “¿Es usted un absolutista?” (El cierre de la mente americana, Allan Bloom, Simon and Schuster, New York, 1987. Página 25).

2.  Personalmente, ¡confieso ser “absolutista” cuando de la verdad divina revelada se trata ! Si este libro en mis manos, la Biblia, contiene la verdad de Dios, entonces estas verdades son absolutas. Por naturaleza, no pueden ser relativas. Es más, lógica y filosóficamente, es inconcebible que cualquier “verdad” como tal, bien sea de las ciencias o de la Biblia, sea “relativa”. ¿VERDAD RELATIVA? ¡No hay tal cosa! Cualquier afirmación o creencia relativa en esencia, no puede ser la verdad. En tal caso, “verdad” no es el vocablo correcto. Más bien, se trata de una teoría u opinión, pero no de la verdad.

3.  Siendo “absolutista”, no hay lugar para mí en organizaciones tales como la “Asociación Willow Creek”. Por tener las doctrinas identificadas anteriormente como verdades absolutas, no estoy dispuesto a renunciarlas, ni siquiera a cambio de que esta congregación llegue a tener diez mil miembros más de hoy en seis meses.

IV.  Conclusión: aunque deseo mucho crecimiento rápido, debo conformarme con “el crecimiento que da Dios” (1 Corintios 3:6-7). No procuro el crecimiento inflado que dan hombres inteligentes y listos en la implementación astuta de “nuevos paradigmas seculares”, sino “el crecimiento que da Dios” mediante el poder de su evangelio puro (Romanos 1:16).

A.  Mi papel en el plan de Dios es el de sembrador de la simiente incorruptible, y no el de promotor de “nuevos paradigmas humanos para la creación de una nueva iglesia contemporánea”. En este papel debo cuidarme mucho de no fallar.

B.  Hace casi dos mil años, Jesucristo fundó su propia iglesia (Mateo 16:18), conforme a la voluntad de su Padre. No hizo ningún “sondeo” entre judíos o gentiles con la idea de establecer una iglesia que los complaciera. El paradigma (modelo) para la iglesia verdadera de Jesús se hizo en el cielo y no por humanos falibles y voluntariosos en la tierra. Por consiguiente, la iglesia del Señor no es “comunitaria, de la comunidad, perteneciente a la comunidad”, sino celestial y espiritual. De ahí, que ninguno debe tener la osadía o irreverencia de introducirle lo secular y mundano.

C.  Estas consideraciones no significan que despreciemos los nuevos medios, aun los más sofisticados, útiles para una comunicación más efectiva del evangelio verdadero. Al contrario, el reto para nosotros es valernos de estos medios (computadoras, proyectores, pantallas, videos, televisión, discos compactos, video y sonido digital, etcétera) tanto para evangelizar a las almas extraviadas como para edificar a las rescatadas, sin caer en la trampa de permitir que los medios sean el mensaje o cambien el mensaje, o que nos induzcan a cambiar el culto “en espíritu y en verdad” por un “show” que entretenga a los congregados. ¡Qué reto! ¿Quién es capaz de aceptarlo y producir resultados beneficios y abundantes para la causa del Señor en la tierra?

 

Escribe Homero Shappley de Álamo.

 

 

  

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