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zones de peso para excluir instrumentos de música del culto y otras actividades de la iglesia

La adoración cristiana: ¿La bíblica, la tradicional o la contemporánea? Estudios y diálogos

Parte 2 de El canto a capela

Parte 3 de El canto a capela

 

La adoración cristiana
El canto a capela

Esta congregación alaba al Señor a capela, es decir, sin tocar instrumentos de música. Muchos miles de iglesias de Cristo a través del mundo hacen otro tanto, siguiendo directrices del Nuevo Testamento y el ejemplo de la iglesia del Siglo I.

Esta congregación alaba al Señor a capela, es decir, sin tocar instrumentos de música. Muchos miles de iglesias de Cristo a través del mundo hacen otro tanto, siguiendo directrices del Nuevo Testamento y el ejemplo de la iglesia del Siglo I.

 

Por Luis Zepeda Mir

Parte 1

INTRODUCCIÓN

Sin duda el tema de la adoración es uno de los temas más controversiales e incómodos que existen. Es uno de esos temas que no nos gustan tratar porque sabemos que algunos se afectaran al estudiarlo.

Pero a pesar de esto, el siervo de Dios debe tener un entendimiento completo de cuál es la voluntad de Dios en todos los temas espirituales. Sobre todo cuando se trata de la adoración, ya que es la forma como nosotros llegamos a Dios y como retribuimos sus muchas bendiciones en nuestra vida.

Es fundamental tener un entendimiento correcto sobre esto, ya que hoy en día han surgido muchas tendencias, denominaciones y religiones falsas que proponen otra forma de adoración.

Para decirlo simple, lo que en un momento fue la forma única y correcta de adorar, se ha perdido en medio de todas estas falsas doctrinas y entendimientos errados.

Por lo mismo necesitamos claridad, necesitamos claridad que mane de la palabra de Dios y no de lo que los hombres digan o piensen. Necesitamos estudios bíblicos que traigan luz en medio de las tinieblas. Necesitamos maestros y siervos decididos a decir lo que la Biblia dice y a mostrar y exponer el error de otros.

Mi conclusión es simple, pero quiero animarles con este pensamiento. “Si queremos OBEDECER A LA VERDAD, lo primero que debemos hacer es CONOCER LA VERDAD. No podemos obedecer algo que no conocemos bien o que no tenemos un entendimiento completo”. Y este es el motivo para hacer este estudio. Que conozcamos todo lo que nos dice el Señor y también la evidencia histórica acerca de este tema tan importante. Basaremos este estudio en 5 pilares fundamentales o evidencias:

a) LOS PRINCIPIOS BÍBLICOS QUE NOS HABLAN DE LA MÚSICA EN LA ADORACIÓN.

b) LO QUE EL ANTIGUO TESTAMENTO DICE DE LA MÚSICA EN LA ADORACIÓN.

c) LA DISTINCIÓN ENTRE EL ANTIGUO Y NUEVO PACTOS.

d) LO QUE EL NUEVO TESTAMENTO DICE DE LA MÚSICA EN LA ADORACIÓN, Y…

e) LO QUE LA HISTORIA DICE ACERCA DE LA MÚSICA EN LA ADORACIÓN.

Solo nos resta decir lo que Pedro dijo en su primera carta, para introducirnos en este trabajo: “Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén” (1 Pedro 4.11).

Oramos a Dios para hablar y decir solo lo que la Biblia dice, y esperamos servir y ministrar solo con el poder que él nos da. De esa manera queremos glorificar al Señor como él se lo merece. ¿Queremos glorificar a Dios? Entonces, debemos comenzar a decir solamente lo que su palabra dice y a servir solo con el poder que él nos da. Este es el desafío del Señor.

I. LA IMPORTANCIA DE LA ADORACIÓN.

nesis 4.3-4, “Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante”.

¡A Dios le importa mucho cómo le adoramos! (Juan 4.20-24).

Estos dos hermanos, Caín y Abel fueron a adorar a Dios, fueron a ofrecer su holocausto. Estos dos hermanos estaban adorando, estaban ofreciendo algo al Señor, pero uno solo lo estaba haciendo correctamente.

¿QUIÉN AGRADO A DIOS? Sabemos la historia – ABEL.

¿POR QUÉ ABEL AGRADO A DIOS CON SU ADORACIÓN? El ofreció lo mejor, lo mas especial para Dios.

¿POR QUÉ CAÍN DESAGRADO A DIOS? Porque no entrego lo mejor, porque no ofreció lo mas especial para el Señor. Eso significa, que NO toda adoración agrada a Dios. Pero también significa que debemos tener mucho cuidado en lo que ofrecemos, no vaya a ser que Dios rechace nuestra adoración.

Para Dios la adoración es muy importante. No podemos pensar que ofreceremos cualquier cosa al Señor.

Piensa en Caín, todo lo que sucedió por no ofrecer lo mejor al Señor, por no tener un corazón bueno y decidido para agradar a Dios.

A DIOS NO LE AGRADA CUALQUIER ADORACIÓN; ¡A DIOS LE AGRADA LO QUE EL MANDA PARA QUE LE ADOREMOS!

II. EL RESPETO EN LA ADORACIÓN.

Cuando el Señor da mandamientos espera que los cumplamos totalmente. Dios siempre es muy específico y claro en lo que él desea de nosotros. Y él desea que nosotros también, seamos claros y específicos cuando le adoramos. Sobre todo cuando se trata de la adoración, cuando estamos delante de su presencia.

EL DESEA QUE RESPETEMOS SU VOLUNTAD. Él es el que debe decirnos qué es lo que le gusta y desea para el culto. Recordemos que el centro de nuestra adoración es el Señor y por lo mismo, él y solo él debe decirnos qué debemos hacer para adorarle.

¿Por qué digo esto? Porque hay personas hoy en día que piensan que Dios pueda darnos mandamientos para muchas cosas, que pueda guiarnos y orientarnos en toda nuestra vida con su palabra. Pero cuando se trata de la adoración, de alabarle, de glorificarle, es un tema de opinión. Ellos piensan: “nosotros podemos decidir o elegir cómo adorar y qué ofrecer a Dios. Tú tienes tu opinión y yo tengo mi opinión. Tienes que respetar lo que pienso”.

¿Te imaginas? El hombre decidiendo qué quiere ofrecer a Dios. El hombre imponiendo su opinión, lo que desea hacer para Dios en la adoración.

Entonces, ¿QUIÉN SERÍA EL CENTRO DE NUESTRO ADORACIÓN? EL HOMBRE, LA VOLUNTAD HUMANA.

¿ES LA ADORACIÓN UN TEMA DE OPINIÓN? Muchos dicen que sí. Pero un tema tan delicado y tan importante como la adoración podría ser dejado en las manos de personas necias y sin entendimiento como nosotros. Eso no es adorar a Dios como él desea, sino adorar a Dios como nosotros queremos y allí Dios NO se agrada en lo que ofrecemos.

El problema fundamental de esto, es que al hacerlo, nosotros nos hacemos igual a Dios, con la misma autoridad, con el mismo poder. Y somos nosotros quienes decidimos cómo y qué ofrecemos a Dios. Y el Señor lo único que tiene que hacer es sentarse y esperar lo que nosotros tengamos decid ido a dar.

PARA AGRADAR AL SEÑOR, DEBEMOS HACER LO QUE ÉL NOS PIDE. RESPETAR SU VOLUNTAD. No importa que NO nos guste o que NO nos acomode; esto no se trata de ti, ni de mí. Esto se trata de agradar al Señor. O, ¿no es ese el sentido de la adoración?

Pensemos un poco esto, mientras pasamos al siguiente punto…

III. VEAMOS ALGUNOS EJEMPLOS DEL RESPETO A LOS MANDAMIENTOS DE DIOS.

ANTIGUO TESTAMENTO

EL CASO DE NOÉ – nesis 6.14, 22. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera… Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó”.

DIOS LE DIO UN MANDAMIENTO ESPECIFICO A NOÉ. ¿De qué material debía ser el arca? ¡De madera de Gofer! ¿Noé tenía derecho de elegir otra clase de madera? ¡NO! ¿Por qué? Porque cuando Dios da mandamientos específicos él desea que nosotros los cumplamos específicamente.

EL CASO DE ABRAHAM – nesis 22.2, 12. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré… Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.”

DIOS LE DIO UN MANDAMIENTO ESPECÍFICO A ABRAHAM. TERRIBLE PERO MUY ESPECÍFICO. ¡SACRIFICA A TU HIJO! ¿Podía Abraham ofrecer a un criado o a otra persona en lugar de Isaac? ¡SI, podía, pero NO debía! ¿Por qué? Porque cuando Dios da mandamientos específicos él desea que nosotros los cumplamos específicamente. NO HAY ALTERNATIVA.  Abraham para agradar a Dios tuvo que estar dispuesto a cumplir lo que Dios le pedía.

EL CASO DE NADAB Y ABIÚ – Levítico 10.1-2. Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová.

DIOS DIO MANDAMIENTOS ESPECÍFICOS A LOS SACERDOTES. El fuego para el incienso debía ser  tomado del altar de Jehová. Del fuego que nunca debía apagarse (Levítico 6.12-15). ¿Qué hicieron Nadab y Abiú? Ofrecieron fuego. Pero NO era el fuego de Dios, sino un fuego extraño.

Tal vez Nadab y Abiú pensaron como muchos religiosos de hoy en día: “Si lo que Dios quiere es fuego para el incienso, no importa qué clase de fuego sea, cualquiera sirve. Lo que importa es que sea fuego, así que lo demás no es importante”.

Cuantos no dicen hoy en día: “Si lo que Dios quiere es que lo alabemos, no importa lo que hagamos, no importa si él lo pida o no, total Dios quiere que lo alabemos. Así que hagamos esto o aquello; total lo hacemos para el Señor.  NO creo que él se enoje”.

Pero, ¿POR QUÉ MURIERON LOS SACERDOTES? ¿POR HACER FUEGO EXTRAÑO? ¡NO! Ellos murieron por que hicieron algo que Dios nunca les había mandado. Ese es el punto de este pasaje: cuando se trata de la adoración nosotros solo debemos hacer lo que Dios ha mandado. Cualquier otra cosa desagrada a Dios.

Notemos el énfasis del pasaje: “…ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó”. SI DIOS NO LES MANDÓ ESTO. ¿Quienes decidieron? ¿Quiénes pensaron qué ofrecer y cómo ofrecer? No debemos pensar o creer que podamos decidir qué ofrecer al Señor. Sino la pregunta específica es: ¿Qué es lo que desea el Señor? ¿Qué nos pide Dios? Así le agradaremos, no como Nadab y Abiú, sacerdotes de Jehová.

EL CASO DE SAÚL – 1 Samuel 15.3, 18-23. Vé, pues, y hiere a Amalec, y DESTRUYE TODO LO QUE TIENE, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos… Y Jehová te envió en misión y dijo: VÉ, DESTRUYE A LOS PECADORES DE AMALEC, y hazles guerra hasta que los acabes. ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal. Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que SE OBEDEZCA A LAS PALABRAS DE JEHOVÁ? Ciertamente el OBEDECER es MEJOR QUE LOS SACRIFICIOS, y el PRESTAR ATENCIÓN QUE LA GROSURA DE LOS CARNEROS. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey”.

DIOS LE HABÍA DADO UN MANDAMIENTO ESPECÍFICO AL REY SAÚL. ¡DESTRUYE TODO AMALEC!

¿Qué hizo Saúl? ¿Destruyó a Amalec? ¡SI! Pero, ¿destruyo todo? ¡NO! Perdonó al Rey y lo mejor del ganado para ofrecérselo a Dios.

Si nos damos cuenta, lo que trató de hacer Saúl, o mejor dicho, lo que consintió, era algo inofensivo . Es más, él fue a la guerra, luchó contra Amalec,  venció a esta nación y mató a casi todos y destruyó casi todo. Nosotros diríamos que la misión de Saúl fue un éxito. Saúl cumplió el mandamiento del Señor. ¡Pero NO! Al no cumplir todo lo que Dios le pidió, Saúl estaba desobedeciendo al Señor.

Aprendamos este principio: “¡CASI OBEDECER, ES DESOBEDECER!”. Los “casi” no existen para el Señor. Dios desea que cumplamos perfectamente su palabra. No es cumplir casi todo, o una parte de la voluntad de Dios; el Señor espera que cumplamos todo lo que él nos pide.

Si no cumplimos todo lo que el Señor nos pide, entonces, NO agradamos a Dios; NO estamos haciendo la voluntad de Dios. ES TODO O ES NADA PARA EL SEÑOR.

EL CASO DE DAVID Y UZA – 1 Crónicas 13.3-4, 7-10. “…y traigamos el arca de nuestro Dios a nosotros, porque desde el tiempo de Saúl no hemos hecho caso de ella. Y dijo toda la asamblea que se hiciese así, porque la cosa parecía bien a todo el pueblo… Y llevaron el arca de Dios de la casa de Abinadab en un carro nuevo; y Uza y Ahío guiaban el carro. Y David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas, con cánticos, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas. Pero cuando llegaron a la era de Quidón, Uza extendió su mano al arca para sostenerla, porque los bueyes tropezaban. Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió, porque había extendido su mano al arca; y murió allí delante de Dios.”

DIOS LE HABÍA DADO MANDAMIENTOS ESPECÍFICOS A SU PUEBLO DE CÓMO DEBÍAN TRANSPORTAR EL ARCA DEL PACTO. Los levitas eran los encargados de hacerlo (1 Crónicas 15.2). Pero, ¿POR QUÉ MURIÓ UZA? ¿CUÁL FUE EL MOTIVO? ¡PORQUE TOCO EL ARCA DE JEHOVÁ! Porque transgredió los mandamientos específicos de Dios para llevar el Arca. Uza no debía estar en ese lugar; tampoco debía estar el Arca en los bueyes. Nada de eso debía pasar, y por lo mismo la ira de Dios se encendió con Uza. NOS DAMOS CUENTA, QUE DIOS ES MUY SERIO CUANDO NO SE CUMPLE LO QUE EL DESEA.

NUEVO TESTAMENTO

LA CENA DEL SEÑOR Mateo 26.17, 26-29. El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?... Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.”

¿CUÁLES SON LOS ELEMENTOS ESPECÍFICOS DE LA CENA DEL SEÑOR? ¡PAN SIN LEVADURA! Y ¡FRUTO DE LA VID! ¿Podemos nosotros usar otros elementos? ¿Podemos decidir usar bebida en vez de jugo de uva? O, ¿marraqueta en vez del pan ácimo? ¡PODEMOS! Pero, esa no es la voluntad de Dios. ¿Por qué? Porque cuando Dios da mandamientos específicos, él espera que los cumplamos al pie de la letra. No está en mi poder o autoridad decidir cómo quiero agradar a Dios. Sino que debo hacerlo como él lo manda.

LA OFRENDA – 1 Corintios 16.1-2. En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.”

¿CUÁNDO DEBEMOS OFRENDAR PARA EL SEÑOR? ¡EL DOMINGO! ¿Podemos decidir otro día para pasar la ofrenda? ¡SI podemos, pero NO debemos! El mandamiento específico de Dios es hacerlo el día domingo. ESE ES EL EJEMPLO QUE NOS MUESTRA LA ESCRITURA. Hacerlo otro día o de otra forma atenta con la autoridad de Dios. Cualquier otra cosa es traspasar la clara orden del Señor.

EL BAUTISMO – Marcos 16.16; Juan 3.23. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”  “Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.”

¿CÓMO DEBEMOS SER BAUTIZADOS? ¡EN AGUA! ¿Podemos decidir ser bautizados en coca-cola o aceite? ¡SI podemos, pero NO debemos! ¿Tenemos autoridad para cambiar los mandamientos específicos del Señor? ¡NO!

 ¿Hemos entendido el punto? CUANDO DIOS DA MANDAMIENTOS ESPECÍFICOS, ÉL ESPERA QUE LOS CUMPLAMOS NO EN PARTE, NO UN POCO O NO ALGO PARECIDO, SINO QUE CUMPLAMOS PERFECTA Y COMPLETAMENTE.

¿Cómo mostramos respeto al Señor y sus mandamientos? ¡CUANDO CUMPLIMOS SU PALABRA! Esto es cuestión de autoridad, ya que si decimos que el Señor tiene autoridad o poder absoluto en cielo y tierra, entonces, él tiene poder absoluto sobre nosotros para decirnos cómo vivir y qué hacer para agradarlo en la adoración. ÉL NO NOS HA DADO EL DERECHO O LA AUTORIDAD DE DECIDIR QUÉ QUEREMOS HACER PARA AGRADARLE.

IV. EL SILENCIO PROHIBITIVO EN LAS ESCRITURAS.

Quiero compartir otro principio bíblico que mana de las Escrituras, el que es fundamental en nuestro

entendimiento de este tema tan importante. Muchos dicen que cuando Dios no prohíbe algo explícitamente entonces lo aprueba. Para ser más claro. Muchos dicen que Dios en ninguna parte de la Escritura prohíbe la música instrumental, y por lo mismo, pueden adorar con instrumentos, porque no hay prohibición de parte de Dios. Ellos interpretan el supuesto silencio de Dios como un permiso de Dios para hacer esto o aquello. Pero, ¿qué nos dice Dios al respecto? ¿Qué debemos entender en cuanto a este principio de interpretación escritural? ¿ES EL SILENCIO PROHIBITIVO O PERMISIVO? ¡Preguntémosle al Señor!

Hebreos 7.13-14. “…y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar. Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.”

La tribu para los sacerdotes era la tribu de Leví (Números 3.5-12). Moisés había hablado de esto. Pero con el hecho de mencionar que la tribu de Leví es la tribu sacerdotal esto excluye inmediatamente cualquiera de las demás tribus.

Dios no necesita decir que las demás quedan excluidas; con el solo hecho de decir cuál es la elegida, se entiende que todas las demás no lo son. Ese es el principio del SILENCIO PROHIBITIVO. Cuando Dios manda o dice algo, todo lo demás queda excluido. Así como menciona el escritor del libro de los Hebreos, la tribu elegida por Dios fue la tribu de Leví. Con esto entendemos, y lo repetimos, que Dios no tuvo que decir que Judá, Benjamín, Zabulón o cualquier otra queda excluida.

1 Corintios 4.6. Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros.”

Volvemos al mismo principio. Pero aquí debemos entender el énfasis que Pablo hace en él y en Apolos. Debemos aprender, debemos comprender que NO podemos ir, que NO debemos ir o pensar más allá de lo que está escrito. Eso es lo que le importa al Señor. No lo que no dijo, sino enfocarnos en lo que él dijo.

El silencio de Dios en muchos temas no debemos interpretarlo como un permiso para hacerlas cosas porque Dios no lo prohíbe. A veces, Dios no necesita decir NO a esto o NO a aquello. Con solo mencionar lo que desea, eso excluye todo lo demás.

Cuando hablamos de la palabra de Dios es lo mismo; sus mandatos son claros y específicos y no necesitamos que Dios nos diga No aquí o No allá para entender que Dios no lo desea.

Volveremos a este principio espiritual un poco más adelante cuando tratemos el tema de la adoración en el Nuevo Testamento.

V.  EL CANTO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.

Ahora veremos algunos puntos de la adoración antiguotestamentaria.  EL CANTO CON MÚSICA INSTRUMENTAL ERA MANDAMIENTO DE DIOS. No fue un invento de alguien o una ocurrencia de un hombre, sino que esto provenía directamente del Señor. Era parte de la voluntad de Dios en el Antiguo Pacto.

Salmos 81.1-5. “Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra; Al Dios de Jacob aclamad con júbilo. Entonad canción, y tañed el pandero, El arpa deliciosa y el salterio. Tocad la trompeta en la nueva luna, En el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne. Porque ESTATUTO ES DE ISRAEL, ORDENANZA DEL DIOS DE JACOB. Lo constituyó como testimonio en José cuando salió por la tierra de Egipto. Oí lenguaje que no entendía.”

2 Crónicas 29.25-28. “…uso también levitas en la casa de Jehová con címbalos, salterios y arpas, conforme al mandamiento de David, de Gad vidente del rey, y del profeta Natán, porque AQUEL MANDAMIENTO PROCEDÍA DE JEHOVÁ POR MEDIO DE SUS PROFETAS. Y los levitas estaban con los instrumentos de David, y los sacerdotes con trompetas. Entonces mandó Ezequías sacrificar el holocausto en el altar; y cuando comenzó el holocausto, comenzó también el cántico de Jehová, con las trompetas y los instrumentos de David rey de Israel. Y toda la multitud adoraba, y los cantores cantaban, y los trompeteros sonaban las trompetas; todo esto duró hasta consumirse el holocausto.”

- EL CANTO CON MÚSICA INSTRUMENTAL NO ES UNA AYUDA A LA ADORACIÓN, SINO ES PARTE DE LA ADORACIÓN MISMA. Los instrumentos NO se usaron como acompañamiento o como una ayuda para llevar el tono, sino como parte de la adoración misma. Era parte del culto antiguotestamentario.

1 Crónicas 23.5. “Además, cuatro mil porteros, y cuatro mil para alabar a Jehová, dijo David, con los instrumentos que he hecho para tributar alabanzas.”

2 Crónicas 29.28. “Y toda la multitud adoraba, y los cantores cantaban, y los trompeteros sonaban las trompetas; todo esto duró hasta consumirse el holocausto.”

Salmos 43.4. “Entraré al altar de Dios, Al Dios de mi alegría y de mi gozo; Y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.”

- EL CANTAR Y EL TOCAR SON DOS MANDAMIENTOS DIFERENTES. La palabra de Dios nos muestra que hay diferencia entre el mandato de cantar al Señor y el de tocar instrumentos musicales en la adoración. Son dos cosas diferentes. Son parte de la misma adoración pero son dos cosas totalmente diferentes.

Salmos 81.1-3. “CANTAD con gozo a Dios, fortaleza nuestra; Al Dios de Jacob aclamad con júbilo. Entonad canción, y TAÑED el pandero, El arpa deliciosa y el salterio. TOCAD la trompeta en la nueva luna, En el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.”

Salmos 98.4-5. CANTAD alegres a Jehová, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y CANTAD salmos. CANTAD salmos a Jehová CON ARPA; CON ARPA y VOZ DE CÁNTICO.”

- EL MANDATO DE CANTAR.

Dios mandó cantar a su pueblo en el Antiguo Testamento. Debemos entender que cuando hablamos de cantar, nos referimos a las palabras y frases que salen de nuestra boca con entonación.

Israel es llamado constantemente a cantar y alabar al Señor.

Salmos 32.11. Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.”

Salmos 47.6. “Cantad a Dios, cantad; Cantad a nuestro Rey, cantad.”

Salmos 66.4. Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre. Selah.”

Salmos 68.4. Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; Exaltad al que cabalga sobre los cielos. JAH es su nombre; alegraos delante de él.”

Salmos 68.32. “Reinos de la tierra, cantad a Dios, Cantad al Señor; Selah.”

Salmos 92.1. Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo.”

Salmos 98.4. Cantad alegres a Jehová, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos.”

Salmos 105.2. Cantadle, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravilla.”

VI. EL ANTIGUO TESTAMENTO FUE ABOLIDO.

Ya hemos visto los claros mandamientos y el entendimiento que tenían los Israelitas en cuanto a la adoración en el Antiguo Pacto.

Son tres los periodos o procesos que vivió el pueblo de Israel en cuanto a la adoración.

- La primera, fue su adoración en el desierto cuando salieron de la esclavitud de Egipto y su posterior llegada a la tierra prometida. Esta era en el Tabernáculo.

- La Segunda, fue la adoración en el Templo de Jerusalén, y…

- La tercera, fue en la deportación y posterior regreso a Jerusalén. Parte de esta adoración se hacía en el templo y parte en la sinagoga.

(Recordemos que la sinagoga, fue la forma como los judíos se reunían en la deportación. Surgió en esos tiempos, no antes y después del regreso a Jerusalén quedó como una práctica implantada, que ya para los tiempos de Jesús estaba arraigada en el pueblo).

En estas 3 etapas el pueblo de Dios adoró al Señor de la misma manera, pero en distintos lugares y situaciones. Siempre los levitas estuvieron a cargo de estos servicios, de ministrar las cosas del Señor.

Pero con la llegada de nuestro Señor Jesucristo todo cambio. El nos trajo una nueva ley, un nuevo pacto. Ya Jeremías unos seiscientos años antes de Jesús había profetizado:

He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré NUEVO PACTO con la casa de Israel y con la casa de Judá. NO COMO EL PACTO que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ELLOS INVALIDARON MI PACTO, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado” (Jeremías 31.31-34).

Dios estaba ya advirtiendo que los Israelitas no cumplieron, no respetaron el antiguo pacto y por lo mismo, el Señor establecería uno nuevo. Algo diferente. Dios haría un nuevo acuerdo con la humanidad. Incluso el autor del libro de los Hebreos recordando esta profecía, nos dice que cuando Jeremías dijo esto, él estaba anunciando el desaparecimiento, el cambio y abolición del primer pacto (Hebreos 8.6-13).

Pero, ¿CUÁNDO FUE ABOLIDO EL ANTIGUO PACTO? ¿CUÁNDO HUBO CAMBIO DE LEY? Jesús dijo en Lucas 22.20, “De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”. Dando a entender que su muerte en la cruz marcaba el inicio de una nueva relación con la humanidad. Cristo con su sacrificio nos trajo un Nuevo Pacto.

Hay varios pasajes que nos muestran la obra de Cristo en su cruz. Nos remitiremos a considerar dos para aclarar el punto de que Cristo quitó la ley de Moisés en su muerte.

Efesios 2.14-16. “Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, ABOLIENDO en su carne las enemistades, LA LEY DE LOS MANDAMIENTOS EXPRESADOS EN ORDENANZAS, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.”

Colosenses 2.13-15. Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, ANULANDO EL ACTA DE LOS DECRETOS QUE HABÍA CONTRA NOSOTROS, que nos era contraria, QUITÁNDOLA DE EN MEDIO y CLAVÁNDOLA EN LA CRUZ, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”

Es claro, en estos dos textos la idea de que Cristo en su cruz abolió, clavó, anuló y quitó esa ley opresiva que nos era contraria. La ley de Moisés, el Antiguo Pacto. YA NO ESTAMOS OBLIGADOS A GUARDAR ESA LEY.

Debemos reconocer que aunque esa ley provino de Dios, fue establecida por el Señor. Ahora, en el Nuevo Pacto, esa ley no es autoritaria para nosotros. No estamos mandados a guardar la ley de Moisés, o mejor dicho, el Antiguo Testamento.

La pregunta fundamental que siempre debemos hacernos cuando en la iglesia personas quieran mandarnos a guardar cosas de la ley antigua es, ¿Somos cristianos o judíos? Ya que si estamos guardando mandamientos que fueron dados a los judíos o si estamos guardando una ley que fue anulada o abolida. ¿Estamos cumpliendo la voluntad del Señor?

La ley antigua fue dada para un pueblo específico, la nación de Israel. Pero cuando en su pecado y rebelión incumplieron dicho pacto, Dios quiso, y él de su propia y soberana voluntad prometió y efectuó un cambio de ley con la muerte de su Hijo en la cruz.

Entonces, ¿cómo se sentirá Dios cuando algunos todavía insisten que guardemos mandamientos de la ley antigua, haciendo nula la obra de Dios en la cruz de Cristo?¡Dios dice: “¡Ya quité esta ley!” Y ellos dicen: “No, podemos seguir guardándola”. ¿Quién es Dios aquí? ¿Quién tiene autoridad para mandar?

¿Cómo se sentirá Cristo al ver a las personas adorando bajo el régimen antiguo, cuando fue con su muerte que él vino a quitar todo eso para que adoremos en el Nuevo Pacto? ¡Las personas no se dan cuenta, que al insistir en adorar de la forma antigua, hacen vana la cruz de Cristo. Hacen nula y sin efecto toda la obra de Dios en el sacrificio de Jesucristo!

Esto es muy grave, porque con esto vemos, que a muchos no les importa realmente lo que Dios quiere, sino que les importa más lo que ellos desean. Es más importante su propia voluntad que respetar las decisiones del Señor para el culto y la adoración.

Jesucristo lo había dicho en Mateo 15. 7-9: “Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”.

Esta es la tristeza del Señor, sobre todo en estos tiempos. Donde todos dicen que agradan a Dios, donde todos proclaman que sirven a Dio,s pero lo hacen NO como él desea u ordena. Sino que lo hacen con mandatos y ordenanzas que surgieron en la mente humana y no en la voluntad de Dios.

Si fuera por respetar la voluntad del Señor, deberíamos adorar como él manda en el Nuevo Pacto, y no aferrarnos a la adoración de un pacto abolido y que nunca fue el deseo de Dios que nosotros los gentiles lo guardemos. Eran mandamientos para el pueblo de Israel.

Entonces, si el Señor mismo cambio el pacto en su muerte en la cruz y hemos dado bastante énfasis sobre esto, preguntémonos: ¿Habrá cambiado la adoración después de ser cambiado el pacto? La pregunta correcta seria, ¿Cómo desea el Señor que le adoremos en el Nuevo Pacto? ¡Preguntémosle al Señor! Abramos las páginas del Nuevo Testamento para descubrir como el Señor desea que le alabemos y adoremos. Esa siempre será la más sensata y acertada decisión.

[Nota añadida por el administrador de esta Web. La relevancia decisiva de la abolición de las “ordenanzas de culto” ( Hebreos 9:1) dadas para el tabernáculo-templo al uso de instrumentos de música en la iglesia también se resalta en www.editoriallapaz.org/musica_razones_parte_1.htm.]

 

Parte 2 de El canto a capela

Parte 3 de El canto a capela

Razones de peso para excluir instrumentos de música del culto y otras actividades de la iglesia

La adoración cristiana: ¿La bíblica, la tradicional o la contemporánea? Estudios y diálogos

 

  

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