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Ateísmo, evolución darwiniana, escepticismo y humanismo. Muchos estudios e intercambios en esta Web.

 

"POR ESTO Y MUCHO MÁS, SOY ATEO"

Comentario recibido por correo electrónico en referencia a… Persecuciones, torturas y matanzas realizadas por la jerarquía de la Iglesia Católica Romana contra millones de seres humanos que ella clasificó de herejes.

Esta fotografía de las ruinas de Hattusa, capital del gran Imperio Hitita, ilustra el intercambio Por eso y mucho más soy ateo, en editoriallapaz.

Ruinas de Hattusa, capital del gran Imperio Hitita.

Se menciona el Imperio Hitita una y otra vez en la Biblia como uno de los imperios más poderosos de tiempos antiguos, aun identificándose los hititas como los fundadores originales de Jerusalén (Ezequiel 16:1). No hace mucho, eruditos solían cuestionar la veracidad de la Biblia, diciendo que tal Imperio Hitita tan grande solo se basaba en rumores ya que no se encontraba en ningún lugar. Eso fue así hasta el descubrimiento del centro de esta gran civilización, Hattusa, seguido un poco después por el desenterramiento del Trato de Kadesh, en Egipto, el que confirmó la existencia de la capital hitita Hattusa, como también la de Heliópolis. Pronto, otras evidencias, tales como ruinas adicionales, tablas de arcilla, documentos y excavaciones exitosas, revelaron la verdad acerca de la existencia de aquel gran imperio.”

http://www.ancient-wisdom.com/turkeyhattusa.htm

 

Escena 4, del Capítulo Ocho de Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones. Escandaloso drama convulsionado de una poderosa mujer inmoral, avara, perseguidora, increíblemente cruel y hasta sangrienta, la que también pretende gobernar al mundo entero y ser adorada por todos los seres humanos.

A continuación, las parcas palabras del primer correo.

23 de octubre

"POR ESTO Y MUCHO MÁS, SOY ATEO"
Referer: "
http://www.editoriallapaz.org/apocalipsis_extracto_torturas.htm"

 

Respuesta de Homero

Estimado Ateo, saludos. En mi juventud, también llego a casi ateo. No tanto por esto de la indeciblemente cruel y aterradora inquisición católica romana, cuya máxima expresión fuera quizás la inquisición española, pues desde joven comprendía que semejante institución no podía jamás ni nunca ser invención de Dios o su iglesia verdadera. Sino más bien por cuestiones tales como el origen y existencia del Mal, la supuesta presciencia absoluta atribuida a Dios, la inspiración divina de toda palabra en la Biblia y la hipocresía rampante que percibía en tantos que decían ser cristianos, no eximiéndome a mí mismo.

Vencidos aquellos primeros conflictos, aunque no del todo en absoluto, a través de los años, serias dudas han vuelto a estremecer mi mente y espíritu de vez en cuando. Pero, esforzándome para mirar más allá del cristianismo común y corriente, con su historia fea de persecuciones, guerras, divisiones, mundanalidad, etcétera, he podido discernir en el mensaje puro de aquel hombre de Nazaret un ideal, un concepto de la humanidad y del universo, además, explicaciones del Bien y del Mal, del sufrimiento y muerte física de seres humanos en particular, etcétera, que, hoy por hoy, me parecen muy meritorios. Aun veo en los documentos originales escritos por sus discípulos más allegados una iglesia ideal, que no persigue a nadie, que no hace guerra, que jamás lastima físicamente a ser humano alguno, que no es de este mundo, es decir, que no busca riquezas materiales, poder político, fama mundana, dominio total dictatorial de mentes y almas. En fin, una iglesia que no busca nada de aquí.

Según mis diálogos con ateos –por cierto, numerosos- los veo como siempre peleando contra falsos conceptos de Dios, Jesucristo, iglesia, evangelio. Siempre denunciando a líderes e iglesias del cristianismo que no proceden de acuerdo con lo ideal establecido para ellos. Hasta los más agresivos y capaces ateos-evolucionistas darwinianos, tales como el etnólogo-biólogo inglés Richard Dawkins, los veo arremetiéndose constantemente contra un cristianismo corrupto, indignados por lo que hacen las “religiones”, pero no teniendo conocimiento alguno –tal es mi apreciación- de la religión verdadera y sin mácula, tacha, arruga o cosa semejante, del autor del mensaje original y único que se conoce como el “evangelio de Cristo”. Al respecto, he tenido intercambios un tanto fuertes con ateos que me han enviado argumentos en defensa de sus posiciones contra Dios y la Biblia. Por ejemplo, una serie sobre Ateos en el huerto del Edén. Ojalá se animara usted a leer algunos de referidos intercambios. Se encuentran, juntamente con muchos otros temas relevantes, en www.editoriallapaz.org/salon_ateismo.htm.

Atentamente,

Homero Shappley de Álamo

 

Segundo correo recibido el 12 de noviembre

“Saludos cordiales, mi estimado Sr. Homero. Le entiendo y créame que también he sido cristiano y un creyente quizás como pocos. Luego, me di cuenta de muchas historias bíblicas que son simplemente eso, y que no cuentan con un aval que certifique que todo fue cierto, a menos que podamos viajar al pasado y vivirlo o constatarlo. El cristianismo, vea usted, es una copia fiel y exacta de la antigua religión egipcia. Porque soy estudioso de la historia que ha sido una madre para mí, que ha abierto mis ojos. Bueno a lo que iba, cuando los romanos tomaron el poder, tuvieron que actualizarla (religión) para así mantener el control de las masas y evitar desordenes que pusieran en peligro al clero, y, obviamente, sus ingresos.

No existe un hallazgo arqueológico siquiera que asegure la existencia de Jesús, ni de Moisés.

Se decía que el gran dios egipcio Osiris resucitó y venció a la muerte. Lo mismo se dice del mesías, un mesías que aún los judíos esperan. Porque según ellos, el que usted y yo conocemos como Jesús, no fue ningún mesías.

La vida es para vivirla y es ahora. Demócrito de Abdera, filosofo Griego, dijo: "…todo lo que existe son átomos y espacio; lo demás son solo opiniones".  

Gracias por escribirme, amigo. El hecho de que sea nihilista más que ateo no quiere decir que rechace su punto de vista o sea grosero con usted. Por el contrario, me gusta dar ejemplo de valores aprendidos en mi vivir.”

[Nihilista. Se aplica a la persona que sigue las ideas del nihilismo. 

Nihilismo

  Negación de toda creencia o todo principio religioso, político y social: algunas personas rechazan cualquier valor moral movidas por un profundo nihilismo.

  Doctrina filosófica que niega que sea posible el conocimiento y el valor de todas las cosas.

  Doctrina política que considera necesaria la destrucción del orden social existente para construir después una nueva sociedad: el nihilismo está en la base política y social del anarquismo.

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.]

 

 

Respuesta de Homero

Estimado Sr. Nihilista, le agradezco sinceramente haberme respondido con tacto y, además, con planteamientos de peso, fáciles de entender. Quisiera responder con análisis breves de mi parte, consciente de que estudios exhaustivos de algunos de los puntos ocuparían hasta tomos grandes.

Primero, lo de muchas historias bíblicas que son simplemente eso, y que no cuentan con un aval que certifique que todo fue cierto, a menos que podamos viajar al pasado y vivirlo o constatarlo”.

Desde luego, sería necesario identificar cada historia bíblica cuya autenticidad esté en duda, ¿Cuáles “historias bíblicas son simplemente eso”? Contando con una lista de ellas, podía proceder a examinar evidencias que avalaran su credibilidad, o confrontar honestamente la falta de tales evidencias.

En términos generales, me parece no equivocarme al observar que algunas historias relatadas en la Biblia cuentan sí con avales que certifican su veracidad. Por ejemplo, antiguos documentos sumerios y babilonios corroboran la historia bíblica de un gran Diluvio1. Y documentos históricos (pergaminos, tablas de arcilla, escritos en piedras) de Egipto, Ebla, Asiria y Babilonia confirman algunos datos y nombres de personajes y lugares mencionados en libros del Antiguo Testamento.

Referente a “viajar al pasado y vivirlo o constatarlo”, en sentido retórico podemos sí hacerlo mediante escritos, incluso jeroglíficos, y a través de hallazgos arqueológicos. Instructivamente, se observa en estos una notable concordancia con datos bíblicos. Nueva información de estas fuentes, lejos de revelar errores en la Biblia, tiende a confirmar cada vez más la veracidad de ella en lo concerniente a hechos, lugares, nombres, culturas, religiones y naciones de tiempos antiguos. Cuando este servidor era adulto joven, bien me acuerdo de cómo los no creyentes en la Biblia se burlaban de los creyentes, citando referencias bíblicas a los hititas y asegurando que no había evidencia alguna que sostuviera la existencia de tal gente o reino. Luego, arqueólogos encontraron en Anatolia, territorio que pertenece en el presente a Turquía, ruinas de Hattusa, la capital hitita, comprobándose que los hititas lograron establecer un reino que en cierta época no solo derrotó a Babilonia sino amenazaba hasta al poderoso Imperio Egipcio. El Imperio Hitita existía de 1700 a 1200 antes de Cristo.3

1 Para documentos relevantes www.editoriallapaz.org/diluvio_lista.htm.

2 Algunas referencias se encuentran en los estudios sobre historia, tanto la secular-política como la religiosa, en www.editoriallapaz.org/historia_desglose.htm y en www.editoriallapaz.org/Eventos-pasados-futuros-Lista.html.

3 www.ancient.eu/hittite/

 

Mapa del Imperio de los hititas.

Imperio de los hititas

Referente a que el cristianismo sea “una copia fiel y exacta de la antigua religión egipcia”, pues, tratándose del “cristianismo” apóstata, cuya máxima expresión es la Iglesia Católica Romana, y, en grado menor, la Iglesia Ortodoxa Griega, estoy bastante de acuerdo. En apoyo de mi propia conclusión, presento muchas evidencias históricas en el siguiente documento. Me complacería mucho que tomara usted tiempo para leerlo.

-La gran ramera” aparece “sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos (Apocalipsis 17:3). "Las siete cabezas son siete montes, sobre las cuales se sienta la mujer, y son siete reyes" (Apocalipsis 17:9-10). Ella se sienta sobre siete reinos seculares, existiendo seis de estos antes de la Era Cristiana. "La gran ramera" es "la gran diosa madre universal", diosa adorada en los grandes imperios del pasado. Ella hacía los roles de Semiramis, Isis, Astarté, Diana, Afrodita, Venus, etcétera. Durante la Era Cristiana, se manifiesta en el rol de la "Virgen María, madre de Dios". Origen del culto a la "diosa madre" en el tiempo de Nimrod y Semiramis.  El parecido casi idéntico que guarda la "Virgen María" de la tradición católica romana con las "diosas madres" del pasado, incluso títulos y funciones idénticas. El poder de estas diosas en los países y culturas del mundo. Su gran influencia en reyes, faraones, emperadores, príncipes y gobernadores de toda categoría. Mucha historia fascinante y relevante.

Así que, el estudioso que domina plenamente la historia de religiones del mundo discierne el paralelo asombroso entre aquellas “diosas madres”, unas cuantas de ellas con su “hijo divino”, y la “Virgen María católica romana”. Pero, este no es el fin del asunto para el investigador inteligente imparcial que persigue tenazmente la verdad. Porque también comprende que tal paralelo no significa, necesariamente, que no haya una María real y auténtica, o un Jesús igualmente real y auténtico. Falsos mesías, falsos salvadores, falsos cristos, falsos apóstoles, falsas iglesias a granel. Pero, lo “falso” o “erróneo” de la categoría que sea no significa, en absoluto, recalcamos, que no haya nada verdadero de la misma categoría. La “Virgen María, Madre de Dios” es la creación de teólogos católicos, no hallándose semejante ser en la Biblia. Por lo tanto, ella es falsa. Esto no quiere decir que también sea falsa, una mera imitación de diosas paganas falsas, la María de los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. En realidad, esta María de los evangelios –mujer judía humilde sin asomo de pretensiones a poderes sobrenaturales, que jamás ni nunca pedía o insinuaba que persona alguna le adorara, que no se proyectaba como intercesora o miembro de la Deidad- ni se parece a la “Virgen María católica romana”.1 Definitivamente, ¡ella no es una personificación de la diosa Semiramis o de la diosa egipcia Isis!2 Por otro lado, ¿en qué se parece Jesús, el hijo nacido de María, la verdadera, la de los evangelios, a Tammuz, hijo de Semiramis, o a Horus (Osiris), hijo de Isis?3 ¿Acaso tengan algún título en común, tal como “salvador”? Pero, semejante detalle por sí solo no significaría, de modo alguno, que Jesús perteneciera al linaje de Tammuz y Horus. Ahora bien, suponiendo auténticos los cuatro evangelios –cosa que no admiten ateos- el ejemplo y las enseñanzas de Jesús, sinceramente, no hay paralelos para ellos en los anales de la raza humana, es decir, para los que los entienden amplia y profundamente, pues son infinitamente superiores a los de cualquier “dios” del pasado o del presente.

1 Para estudios sobre la Virgen María del catolicísimo romano www.editoriallapaz.org/Virgen_Maria_del_Pozo_1.htm

2 Para información concisa sobre la familia terrenal de Jesús, su familia celestial y su familia espiritual www.editoriallapaz.org/familia_terrenal_y_espiritual.htm

3 Para mucha información interesantísima sobre Nimrod, Semiramis y Tammuz www.editoriallapaz.org/Nimrod_Semiramis_Babel.htm

Tenga presente, por favor, amigo Ateo Nihilista, para todas sus deliberaciones que el catolicismo romano no es sinónimo de cristianismo. El cristianismo original y puro antedata por varios siglos al cristianismo corrupto apóstata de la Iglesia Católica Romana, hecho que sabe todo aquel que tiene conocimiento adecuado del cristianismo tal cual presentado en el Nuevo Testamento y de la historia religiosa de la Era Común. ¿Cuenta usted con tal conocimiento? ¿Distingue acertadamente entre el catolicismo romano y el cristianismo puro?

Al igual que usted, me fascina la historia. Por cierto, gran parte del comentario sobre Apocalipsis disponible en editoriallapaz1 (equivalente a mil cien páginas de texto y gráficas) se compone de historia, con muchas fuentes citadas. Preparándolo, he podido apreciar más que nunca cuán extenso y completo ha sido el cumplimiento de las proyecciones del Nuevo Testamento en torno a una “apostasía” grande y peligrosa anunciada para tiempos subsiguientes al siglo I. Dos de los textos más claros se encuentran en 1 Timoteo 4:1-5 y 2 Tesalonicenses 2:1-12. Para mí personalmente, una clave vital para no perder fe en Dios, la Biblia y la iglesia es comprender que existe una brecha enorme entre, por un lado, el cristianismo antiguo puro tal cual revelado solo en el Nuevo Testamento, y, por el otro, el cristianismo apóstata. Este imita a las antiguas religiones paganas en todos los aspectos fundamentales, incluso confabulación con poderes políticos-económicos-sociales.

1 www.editoriallapaz.org/salon_apocalipsis.htm

Bueno, perdone que recomiende otro documento que he preparado, pero ojala se anime usted a leer también el siguiente, ya que contrastar el cristianismo puro con el cristianismo apóstata es lo que se pretende lograr.

Tesoro inigualable de la pura verdad divina que conduce a la vida eterna en el nuevo mundo venidero. Saliendo de la "Cueva Antigua Religiosa" para ir en busca del "Tesoro inigualable". Rasgos inconfundibles del gran "Tesoro". La Crónica más antigua del cristianismo que antedata al catolicismo romano, al protestantismo y al pentecostalismo nos guía al "Tesoro". En qué consiste el valor superior del "Tesoro inigualable". Escudriñando tesoros. Poderes y  santidad del "Tesoro". "Mi reino no es de este mundo... mi reino no es de aquí." A un plano de iluminación espiritual tal que ya no hace falta apoyar la fe en lo que se ve o se toca. El "Tesoro" perdido. El "Tesoro" descubierto de nuevo. Haciendo suyo el "Tesoro".

En cuanto a “hallazgos arqueológicos que aseguraran la existencia de Jesús”, de mi parte no esperaría que se encontrara siquiera uno, basando mi sentir en el hecho de que aquel Jesús se presentaba como “hombre espiritual” que anunciaba un “reino que no es de este mundo… que no es de aquí”(Juan 18:36). Por lo tanto, ¿con qué razón pensar que alguien esculpiera una estatua de él, o escribiera su nombre en piedras, o levantara algún monumento en su honor, o cincelara algunas de sus palabras en mármol, o pintara su cara en una pared, o conservara su cruz, su ropa o cualquier objeto que hubiese tocado? El cristianismo idolátrico que se centra en reliquias, imágenes, íconos, catedrales, pomposidad mundana, riquezas materiales y un sacerdocio tipo levítico-pagano se desarrolló mucho después del siglo I, habiéndose perdido casi totalmente la visión de “reino que no es de este mundo… que no es de aquí” predicado por aquel Jesús que no amaba este mundo terrenal.

El historiador judío Flavio Josefo, contemporáneo de los apóstoles, menciona sí a aquel Jesús, aunque no faltan quienes cuestionan la autenticidad de la referencia1. También da testimonio de la obra de Juan el Bautista.

Con todo, las evidencias para la existencia real de aquel Jesús que más valor tienen para este servidor son:

La incuestionable existencia en el siglo I de la iglesia que él fundó, iglesia que creció tanto en aquel tiempo que fue reconocida por autoridades romanas y perseguida por algunas de ellas, por ejemplo Nerón y Domiciano.

La existencia indiscutible en tiempos antiguos de los cuatro evangelios y demás libros del Nuevo Testamento, cuyo personaje principal es precisamente aquel Jesús, de Nazaret. Documentos citados copiosamente por escritores cristianos desde fines del siglo I en adelante.

También, el hecho de martirizarse los apóstoles por el testimonio acerca de Jesús, testimonio que mantenían hasta el punto de entregarse a una muerte violenta, rehusando negar a Jesús.

Añado otra línea de evidencias basadas en las profecías cumplidas, o cumpliéndose en la actualidad, enunciadas por aquel Jesús. Quizás esto de “profecías” no tenga ningún valor para usted, Sr. Ateo Nihilista, pero, estudiándolas este servidor con cuidado, y viendo el cumplimiento al pie de la letra de algunas en la historia, y el cumplimiento actual de otras, no puedo menos que concluir que aquel Jesús era más que hombre común y corriente, que realmente existía, que no era creación de mentes supersticiosas y que no era un mesías falso. Evidencias empíricas indubitables existentes hoy por hoy sostienen el cumplimiento de algunas de sus profecías. Confrontándolas, ¿qué debo concluir acerca de su autor? Esta es la tesis de una serie de estudios sobre Cuatro grandes temas interrelacionados: Profecías, Fe, Dudas e Incredulidad, disponible en editoriallapaz.org.2

1 www.editoriallapaz.org/Think_mayo_2006_Jesus_estrado_Harrub

2 www.editoriallapaz.org/profecias-fe-dudas-incredulidad-Lista-imagenes-texto.html

A la verdad, me intriga la proclamación de aquel filósofo griego Demócrito de Abdera al efecto de que: "…todo lo que existe son átomos y espacio, lo demás son sólo opiniones". No sabía de él. Lo clasificaría como precursor de evolucionistas darwinianos del presente, ya que la posición de estos es precisamente la de Demócrito:

…universo totalmente material, incluso los humanos…

…producto de pura casualidad mediante la selección natural, dogma de Charles Darwin.

…Sin propósito alguno, sin sentido alguno…

…siendo los seres humanos meras “máquinas moleculares”, no excluyéndose su mente, el elemento de conciencia o el atributo de aparente “voluntad propia”, la cual no existe en realidad, pues ningún ser humano puede determinar o controlar, así razonan, acción alguna de la selección natural.

Cuadro que concibo como sombrío en grado sumo, más aún al observar el derrotero actual social-moral de nuestra raza humana, guiada en gran medida por las tesis del evolucionismo darwiniano, filosofía y conceptualización del universo que se inclina más y más hacia el caos en todos sus aspectos, y no hacia un estado cada vez mejor de progreso y perfección. Tal es mi percepción personal, compartida, según mis lecturas, por multitudes de gente pensante, incluso un creciente porcentaje de científicos de distintas especialidades1.

1 www.editoriallapaz.org/darwin-en-el-estrado-02-seleccion-natural-hipotesis.html

Nihilismo. Mundo y vida de pura negación. Sin esperanza. Amado, no me llenaría de nada tal filosofía sino de profunda tristeza ante una existencia plagada a menudo, o casi todo el tiempo para no pocos, de enfermedades, luchas, trabajos, incertidumbres, violencia física, mental y emocional, injusticias sin fin, etcétera, etcétera. Sería absolutamente mi último recurso después de haber probado más allá de cualquier duda que no existiera alternativa alguna para algo más positivo. Le ruego agotar todos sus esfuerzos mentales en la búsqueda de algo mejor. La falta de información adecuada, y de raciocinio correcto fundado en tal información, conllevan inexorablemente a la formación de conceptos y creencias carentes de fundamentos verdaderos, los que hunden a seres humanos en abismos de tinieblas. Tal es mi humilde observación al seguir luchando para evitar caer yo mismo en tales abismos.

No tengo ilusiones de convencer a usted, mediante estas pocas palabras, a dejar de ser nihilista o ateo. Solo compartir con usted unas razones que sostienen mi propia fe contra vientos y mareas.

Me agrada tener intercambios con personas como usted que sepan expresarse con cordura y cortesía. Gracias. Qué lo pase bien.

Atentamente,

Homero Shappley de Álamo

 

Ateísmo, evolución darwiniana, escepticismo y humanismo. Muchos estudios e intercambios en esta Web.

 

  

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