Capítulo Ocho del Análisis

 “La gran ramera… gran ciudad”

Escandaloso drama convulsionado de una poderosa mujer inmoral, avara,
perseguidora, increíblemente cruel y hasta sangrienta, la que también pretende
gobernar al mundo entero y ser adorada por todos los seres humanos.
 

Los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis

Acto 5 

 

“La gran ramera… estaba vestida de púrpura y escarlata” 
(Apocalipsis 17:1-4). También “la gran ciudad” (Apocalipsis 18:16). 

 

“La gran ramera… vestida de púrpura y escarlata” y montada sobre una “bestia escarlata”. “Púrpura y escarlata” son los colores predominantes en esta pintura –en la vestidura de “la mujer”, en la gran bestia, con sus siete cabezas, aun en las nubes y las aguas.
  

“La gran ramera… vestida de púrpura y escarlata y montada sobre una “bestia escarlata
Púrpura y escarlata
 son los colores predominantes en esta pintura.
En la vestidura de “la mujer”, en la gran bestia, con sus siete cabezas,
aun en las nubes y las aguas.

 

PDF de este estudio

 

Apocalipsis 17:1-4

“Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación…”

Apocalipsis 18:16

“…y diciendo: !Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas!”

 

Preámbulo. ¿Por qué nos esforzarnos tanto para identificar acertadamente a “la gran ramera… gran ciudad”? Uno de los móviles es el siguiente: para que el “pueblo” sincero y honesto aún bajo su dominio la reconozca y tenga la oportunidad de salir de ella, haciendo caso a la exhortación divina “Salid de ella, pueblo mío” (Apocalipsis 18:4). 

I. “La gran ramera estaba vestida de púrpura y escarlata” (Apocalipsis 17:1-4).

A. En este Acto 5, del largo e intricado “Escandaloso drama convulsionado de una poderosa mujer inmoral”, vemos entrar a “la mujer” escandalosa, principal protagonista, ataviada con una prenda elegante cuyas telas finas fueron teñidas precisamente de púrpura y escarlata.

Ella hace su entrada triunfal “sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia.

En escenas que ya presenciamos, “la mujer” fue presentada como símbolo de “la gran ciudad” (Apocalipsis 17:18).

Acorde con estas representaciones, en el Escenario confeccionado para el actual Acto 5, vemos una gran plaza estilo romano, y frente a la plaza, un imponente templo pagano dedicado a la diosa madre Diana.

También, una lujosa basílica cristiana, y, además, un amplio monasterio cristiano, bellamente diseñado, destacándose pórticos adornados con esculturas y pinturas de alta calidad.

Y en medio de la plaza está la gran “bestia escarlata”, la cual carga a “la mujer” sentada encima de ella.

Se nos dice que “la gran ciudad” misma “estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata…” (Apocalipsis 18:16). Desde luego, entendemos que el lenguaje es altamente retórico, y que, por consiguiente, se trata metafóricamente de los dignatarios y líderes religiosos de “la gran ciudad”, los que se visten de “lino fino, de púrpura y de escarlata para ejecutar funciones de índole principalmente religiosa-espiritual.

B. “Púrpura.” “La púrpura de Tiro (griego: πορφύρα, porphyra, latín: purpura), también conocida como púrpura real púrpura imperial, es un colorante o tinte, cuyo tono es una mezcla entre rojo y morado, usado por los antiguos fenicios en la ciudad de Tiro. Se cree que ya se utilizara en Creta hacia el año 1600 a. C. El tinte consiste en una mucosidad o secreción de la glándula hipobranquial de un caracol de mar carnívoro de tamaño medio, el gastrópodo marino Murex brandaris, una especie de la familia Muricidae, del género Murex.” ” 

(www.wikipedia.org  Artículo Púrpura de Tiro)

Murex brandaris, caracol del mar del que se conseguía un tinte púrpura. www.wikipedia.org

 

1. Púrpura. (Del lat. purpŭra). f. Molusco gasterópodo marino, cuya concha, que es retorcida y áspera, tiene la boca o abertura ancha o con una escotadura en la base. Segrega en cortísima cantidad una tinta amarillenta, la cual al contacto del aire toma color verde, que luego se cambia en rojo más o menos oscuro, en rojo violáceo o en violado. 

Tinte muy costoso que los antiguos preparaban con la tinta de varias especies de este molusco o de otros parecidos. 

Tela, comúnmente de lana, teñida con este tinte, que formaba parte de las vestiduras propias de sumos sacerdotes, cónsules, reyes, emperadores, etc. 

“Color rojo subido que tira a violado. 

“Prenda de vestir, de este color o roja, que forma parte del traje característico de emperadores, reyes, cardenales, etc. 

“Dignidad imperial, real, consular, cardenalicia, etc.” 

Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

2. “El tinte [del caracol Murex brandaris], cuyo color no se desmejoraba, fue un artículo comercial de lujo, valorado por los romanos, quienes lo usaron para teñir túnicas ceremoniales.

“Se cree que la intensidad de la tonalidad púrpura mejorara, en lugar de perder color, al envejecerse la tela teñida.

“En su Historia Natural, Plinio el Mayor describió el proceso de teñir con dos púrpuras.

‘…la tonalidad de Tiro… se considera de más alta calidad cuando tiene exactamente el color de la sangre coagulada, poseyendo, para que el que la ve, un matiz negro, pero con una apariencia brillosa al ser expuesta a la luz; de ahí, hallamos que Homero habla de ‘sangre púrpura’.” 

www.wikipedia.org  Traducción de una porción del Artículo Tyrian Purple

3. “La púrpura de Tiro era cara. El historiador Teopompo, del siglo IV a. C., reportó que ‘la púrpura valía su peso en plata, en Colofón’, en la Asia Menor. El costo hacía que textiles teñidos de púrpura se convirtieran en símbolos de estatus, dictando su uso antiguas leyes de consumo, las que proscribió su uso [para la mayoría].

“En Constantinopla, fue controlada, estrictamente, la producción del tinte púrpura, de moluscos, y subsidiada por la corte imperial, la que limitó su utilización a sedas teñidas para el uso imperial, identificándose al miembro particularmente élite de la familia imperial como ‘porphyrogentios’, es decir, ‘nacido con la púrpura’(www.wikipedia.org  Traducción de una porción del Artículo Tyrian Purple)

 


En emperador Justino. Su atuendo imperial incluye una prenda teñida de púrpura. Mosaico, del Siglo VI, de la Iglesia San Vitale, Rávena, Italia. www.wikipedia.org

 

C. Escarlata. Color carmesí fino, menos subido que el de la grana. 2. Tela de este color. 3. Grana fina.” 

Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

D. Sucede, pues, que al vestirse “la gran ramera” de púrpura y escarlata, se atreve a usar colores reservados especialmente para la realeza, y quizás el uso de sumos sacerdotes de religiones paganas o de oficiales eclesiásticos de la iglesia apóstata.

Ya que ella “reina sobre los reyes de la tierra” (Apocalipsis 17:18), su “rango” sería aún más alto que el de ellos, y, por consiguiente, se creería con pleno derecho a la púrpura y escarlata, ostentando estos colores con suprema soberbia.

II. El amplio y constante despliegue de estos colores, púrpura y escarlata, en las vestimentas de los prelados católicos romanos.

A. Orientación preliminar.

1. Recordemos que los emperadores romanos paganos, en su rol de “pontifex máximus” (sumo sacerdote), gobernaron religiosamente al Imperio Romano solo hasta el año 312 d. C. Así que, su uso de “túnicas ceremoniales” teñidas de púrpura se limita al período antes del 312.

2. Desde la conversión de Constantino el Grande en adelante, los emperadores eran “cristianos”, conforme a criterios prevalecientes, con la excepción de Juliano el Apóstata, cuyo reinado era corto (361 – 363 d. C.).

Ahora bien, los emperadores cristianos del Imperio Romano de Oriente reservaban para sí mismos y la familia imperial el uso de vestimentas teñidas de púrpura. 

Arrogándose, pues, el rol de “vice regentes de Cristo en la tierra”, la “púrpura” los distinguía tanto en sus funciones religiosas como en las políticas

Mas, “para la corte en Constantinopla, la producción de la púrpura Murex llegó a un fin abrupto con el saqueo de Constantinopla en 1204 d. C. [por los cruzados de la Cuarta Cruzada]. David Jacob concluye que ‘ningún emperador del Imperio Romano Oriental o gobernante latino de territorios pertenecientes previamente al Impero Romano Oriental, era capaz de reunir los recursos financieros necesarios para la prosecución de la producción de la púrpura Murex’”.  

www.wikipedia.org  Traducción de una porción del Artículo Tyrian Purple.

3. ¿Desaparecería en 1204 d. C. “la gran ramera… vestida de púrpura y escarlata… sentada sobre una bestia escarlata”?

¡De modo alguno! Tampoco en 1453 d. C., cuando los turcos otomanos conquistaron a Constantinopla. La encontramos en el Occidente, en el mismo centro de la Roma pontificia. Vestida de la misma manera, y actuando de la misma manera, ¡aún con más abandono y flagrante soberbia! 

Castigada severamente en 1527 d. C., dejándola sus airados agresores “desolada y desnuda”, quemada “con fuego” y sus carnes devoradas (Apocalipsis 17:16), se repone de nuevo, poco a poco.

 

 

Colegio de Cardenales de la Iglesia Católica Romana. “Escarlata”, definitivamente, el color dominante por mucho.

 

4.  En tiempos modernos, la “gran ramera” sigue vistiéndose de púrpura y escarlata, más que en cualquier época de su larga historia.

¿Quiénes son sus representantes en la tierra, los que se visten así?

Obviamente, los prelados de la Iglesia Católica Romana. A estas alturas (primera mitad del siglo XXI), pocos dignatarios seculares o religiosos del mundo se visten de “purpura y escarlata”.

La clerecía de la Iglesia Católica Romana constituye la excepción sobresaliente. 

¡Púrpura y escarlatadondequiera en la Iglesia Católica Romana del siglo XXI!

En vestimentas del Papa, cardenales, arzobispos y obispos. ¡Hasta en sus gorras y medias! En el trono papal. En la alfombra que pisa el Papa. En el uniforme de la guardia suiza del Vaticano.

¡Un mar de escarlata en los conclaves que eligen Papas!   

¡Un océano de púrpura y escarlatapara las coronaciones de Papas!

También para cuando muera cualquier Papa.

¿Qué entidad compite con la Iglesia Católica Romana en el uso de estos dos colores? ¡Ninguna se acerca siquiera!

En la continuación de este Acto 5, se presentan escenas que realzan el uso de púrpura y escarlataen la Iglesia Católica Romana.

Viéndolas y reflexionando, ¿cómo evitar concluir que no sea ella una manifestación real y verdadera de “la gran ramera” de Apocalipsis?

 

 

 

 

¡Muchísimo “rojo” (escarlata) y “púrpura”! Funeral del Papa Juan Pablo II.

 

 

 

  

B. Escenas que realzan el extenso uso continuo de “púrpura y escarlata” en la Iglesia Católica Romana.

 

 

El Papa de la Iglesia Católica Romana se viste de púrpura, escarlata y blanco.

 

 

 

 

 


¡Un mar de púrpura y escarlata! Vaticano II. Miles de prelados católicos romanos vestidos de púrpura, escarlata y blanco. En ambos lados de la catedral, balcones decorados de púrpura y escarlata. Cortinas de púrpura y oro. Otras ornamentaciones en las que se destaca la púrpura oscura. ¿Cómo no pensar que la Iglesia Católica Romana no sea una manifestación inequívoca de “la gran ramera” en la tierra? Así, pues a ella le complace estar “vestida de púrpura y escarlata”, desplegar estos colores, gloriarse en estos colores, sentirse fabulosa adornada justamente de estos colores que distinguen a la “gran ramera-gran ciudad-bestia escarlata-dragón escarlata”.

 

 

 

Prelados católicos romanos ostentando lucidas vestimentas de escarlata, púrpura y negro. 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Aun visten a la “Virgen María” y el “Niño Jesús” de púrpura y escarlata!

       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Vestimentas formales de escarlata y púrpura, comenta una fuente católica romana,
refiriéndose al atavío de estos sacerdotes.

El Papa Juan Pablo II eleva a treinta prelados de alrededor del mundo al rango de cardenal. “En la ceremonia de madrugada, cardenales y obispos, en sus vestimentas formales de escarlata y púrpura, flanquearon la tarima adornada de flores frente a la Basílica de San Pedro.” 
http://www.catholicweekly.com.au/03/nov/2/22.html

 

 

La guardia suiza del Vaticano

Llama la atención el color carmesí de sus curiosos uniformes.

 

 

 

 

 

 

C.  ¿A qué se debe esta fascinación de la jerarquía católica romana con los colores  púrpura y escarlata? 

Sin duda, a sus pretensiones de ser soberanos de toda la tierra.

El Papa afirma ser “Padre de príncipes y reyes, soberano de toda la tierra y vicario en la tierra de Jesucristo”. Tradicionalmente, púrpura y escarlata” son los colores de reyes y emperadores. ¿No es el Papa supremo “rey o emperador” de toda la tierra? ¿No tiene él potestad sobre todos los gobernantes de la tierra? ¿No son sus cardenales los “príncipes de la iglesia”, y, por ende, “príncipes de todo el mundo”? Pues, derecho y necesidad tienen de vestirse como realeza, según ellos. ¡Y cómo lo hacen espectacularmente!

Mas, sin embargo, su tesis de “soberanos de toda la tierra, tanto en lo secular como en lo espiritual”, se fundamenta en vanas tradiciones y teologías humanas. Sus colores no son los de Cristo, los apóstoles o la iglesia verdadera. Su palacio, trono, triple corona, coronaciones, grandiosos títulos, vestimentas de realeza, escudo, guardia suiza, tesoros materiales y demás rasgos de “potencia terrenal”, todo esto es mundano y temporal, contrario en su totalidad al Reino verdaderamente espiritual que estableció Cristo. 

“Mi reino no es de este mundomi reino no es de aquí”, explicó el Señor.

En cambio, el “Reino Católico Romano” ciertamente es de aquí. Claramente, es de este mundo. Por consiguiente, en definitiva, ¡no es el reino legítimo de Dios!

D.  Los colores púrpura y escarlatason pistas inconfundibles para identificar a “la gran ramera”. La entidad que más los despliega de acuerdo con los contextos apocalípticos sería “la gran ramera”. ¿Cuál entidad responde a estas indicaciones? La Iglesia Católica Romana gana por mucho a cualquier otro candidato.

¡Escarlata en la Misa!

E.  Estos colores de púrpura y escarlatatal y como utilizados por la clerecía romana, ¿acaso inspiren en usted, querido lector, estimada lectora, admiración o reverencia?

A la luz de la visión apocalíptica sobre “la gran ramera”, deberíamos tenerlos más bien por indicativos de infidelidad espiritual, mundanalidad, sensualidad, pasiones ilícitas, aspiración a poderes prohibidos para los verdaderos siervos del Señor, intrigas religiosas-políticas-comerciales, favoritismo, simonía, vanagloria y otros males parecidos. 

“Ropas blancas” son la vestimenta del cristiano verdadero (Apocalipsis 7:9-17), y no la escandalosa “púrpura y escarlata” propia de “la gran ramera”.

Certeramente, el “blanco” en las vestimentas clericales de oficiales católicos romanos no engaña al perspicaz y sabio analista de estos temas. No es correcto, jamás ni nunca, mezclar las “ropas blancas” de los santos redimidos con la púrpura y escarlata de la “gran ramera-gran ciudad-bestia escarlata-gran dragón escarlata” y de potentados seculares-políticos en el planeta Tierra.

F.  “Salid de ella, pueblo mío”, exhorta Dios (Apocalipsis 18:4). Si usted es “pueblo” que entiende la simbología instructiva de esta visión, al encontrarse en la iglesia cuyos colores oficiales son púrpura y escarlata, es de esperarse que salga lo más pronto posible.

“Esto para la mente que tenga sabiduría”, como dice Apocalipsis 17:9.

 

Algunos términos eclesiásticos definidos

-Prelado, -da s. m.

1 Hombre que tiene un cargo o una dignidad superior dentro de la Iglesia católica: un prelado puede ser un obispo o un arzobispo.

— doméstico Prelado que pertenece al conjunto de personas vinculadas al servicio del Papa o de un obispo.

 s. m. y f.

2 Superior de un monasterio, un convento o una comunidad religiosa de la Iglesia católica: el abad y la abadesa son los prelados de un convento.

-Pontificio, -cia adj. Relativo al pontífice: secretario pontificio.

-Pontífice s. m. Sacerdote cristiano de grado más elevado que gobierna una diócesis: los obispos y arzobispos son pontífices de la Iglesia católica.

Sumo — Representante de máxima autoridad en la Iglesia católica. Papa.

-Clerecía s. f.

1 Clero.

2 Estado o condición de clérigo

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L. De www.thefreedictionary.com

 


 

Próximo tema: La gran ramera-gran ciudad... está adornada de oro, plata y piedras preciosas

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