Esta gráfica multidimensional del espacio ilustra el tema de la Inmortalidad.¿Qué tal, estimado/a lector/lectora? Gracias por abrir este artículo. Se trata del tema de la…

INMORTALIDAD

¿La tienes ya?

¿Quieres tenerla?

Multitudes de personas alrededor del globo terráqueo piensan tenerla ya por inherencia espiritual innata porque, como se razona, el espíritu de cada ser humano lo engendra el “Padre de los espíritus” (Hebreos 12:9), y, por consiguiente, el espíritu de cada uno sería inmortal. Por ende, también el alma. Pues bien, sagrado sí en virtud de su origen divino, pero ¿inmortal por naturaleza? A ver.

El apóstol Pablo afirma que Dios el Creador y Padre es “el único que tiene inmortalidad”, identificándolo como el “bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores… que habita en luz inaccesible”. 1 Timoteo 6:13-16. Así que, siendo él “el único”, lógicamente, ningún otro ser poseería inmortalidad innata.

Según el mismo apóstol, la paga o “dádiva” que Dios da a los que perseveran “en bien hacer” es vida eternagloria y honra e inmortalidad. Naturalmente, surge la pregunta: ¿qué sentido habría en premiar con “inmortalidad” al que ya la posee como atributo connatural? Efectivamente, ¡ninguno! Entonces, no teniéndola ninguno, a los que quisieran tenerla se les intima que la busquen. Vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad.” Romanos 2:6-8; 6:23. Si la quieres, ¡esto mismo deberías hacer: ¡buscarla! Y yo también si la quiero tener.

¿No la quieres? ¿No te interesa este tema? ¿Solo te importan tu cuerpo físico, tu vida física-sensual-material, y que ninguno te haga daño o mate? De ser así la visión que tienes de tu existencia en este mundo, respetuosamente, quisiera rogarte meditar en unas palabras del Maestro que domina estos temas con absoluta autoridad y seriedad. Dice: “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.” Mateo 10:28.

Así que, tú eres “ALMA” que sobrevive la matanza del cuerpo físico, o su muerte por causas naturales. Sin embargo, si desprecias el consejo del Maestro y su oferta tan y tan fabulosa de gloria y honra e inmortalidad, aquel “solo Soberano”, el “único que tiene inmortalidad”, puede destruirtanto tualmacomo tu cuerpo en el infierno.

Qué conste, preciosa alma que lees esto, el solo Soberano no quiere hacerlo, pero “puede”. Más bien, “quiere que todos los hombres[genérico por varones y mujeres] sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”. 1 Timoteo 2:4. Quiere salvarte del infierno, honrarte, glorificarte y revestirte de inmortalidad. Esta es la “buena voluntad” de él para ti y todos; su magnífica oferta. Lucas 2:14

Esta gráfica fantástica de líneas, alas y un cilindro semitransparente que se extienden hacia el horizonte infinito ilustra el tema de la Incredulidad.Fíjate en las obras grandiosas que su Hijo hizo por ti, por mí y todos los seres humanos. Jesucristoquitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.” 2 Timoteo 1:8-11

“… quitó la muerte.” “Por cuanto” tú, yo y los demás humanos participamos “de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte [su propia muerte por crucifixión] al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, librándonos del temor a la muerte que nos tenía “sometidos a esclavitud”, triunfando decididamente sobre la muerte al resucitar el tercer día. Hebreos 2:14-15

“…por el evangelio, es decir, sus “buenas noticias” para toda la humanidad, el Maestro Jesucristo enfoca con la potente luz divina los temas primordiales, poderosos y excelsos de “la vida y la inmortalidad, dando a entender lo que antes estaba oculto.

Claro, en tiempos pasados, algunos filósofos egipcios, mesopotámicos y griegos, también fundadores y samanes del hinduismo, el budismo y otras religiones orientales, más profetas, hombres medicina, etcétera, de religiones autóctonas, tenían ciertas ideas vagas y creencias malformadas sobre “alma, espíritu, la vida y la inmortalidad”. En tiempos modernos, algunos filósofos y muchos teólogos han tratado estos temas, difiriendo en sus tesis y conclusiones. Pero, la verdadera “luz” sobre tan trascendentales asuntos la trajo Jesucristo por el evangelio.

Pintura de Adán y Eva que salen del huerto del Edén después de haber desobedecido el mandamiento de Dios, ilustración para el tema de la Incredulidad.Precisamente, en este “evangelio… de salvación” que es “la palabra de verdad” (Efesios 1:13), se halla la siguiente explicación: “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. …entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.” 1 Corintios 15:51-57

Por “…esto corruptible, neutro, se entiende tanto el cuerpo físico como el alma-espíritu hechos corruptibles, y, por ende, sujetos a muerte a consecuencia del pecado introducido en el mundo por la primera pareja Adán y Eva. Antes de esta catástrofe, ambos tenían, potencialmente, vida eterna, tanto física como espiritual. La perdieron en ambos aspectos al desobedecer el mandamiento de Dios que los prohibió comer del “árbol de la ciencia del bien y del mal”. Génesis 2

Por “esto mortal, neutro, se comprende que tanto el cuerpo físico como el alma-espíritu fueron privados de vida eterna, o sea, de inmortalidad, al quedarse sentenciados por Dios a “muerte” por la violación de su ordenanza. “…mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Génesis 2:17. Lastimosamente, aquel “día”, sombrío en extremo para la primera pareja y no menos para su descendencia hasta el sol de hoy, llegó. En él, primero el alma-espíritu de Eva, luego, el de Adán, perdieron, de inmediato, su potencial de inmortalidad. También el cuerpo físico de cada uno. Físicamente, Adán vivió “novecientos treinta años, y murió. Génesis 5:5

Potencial de inmortalidad” para ambos cuerpo y alma, pues, obviamente, la inmortalidad estaba condicionada en acatar el mandamiento de Dios. Vida eterna sí hasta desobedecer a Dios.

Por es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad, claramente se enseña que, desde pecar Adán y Eva, los humanos no tenemos las cualidades de incorrupción e inmortalidad hasta no ser revestidos de ellas.

¿Cuándo son revestidas de incorrupción e inmortalidad las personas que cualifiquen para semejante incomparable bendición? “…a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros, es decir, “nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor” (1 Tesalonicenses 4:13-18), seremos transformados.” 1 Corintios 15:52. ¿Cuándo revestidos? Justamente a principios del día de la Segunda Venida de Jesucristo.

¿Quiénes cualifican? “De cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” Juan 5:24. Entonces, si tú oyes con entendimiento la palabra de Cristo, el próximo paso sería el de creer que el Padre Dios Creador existe y que él es “el galardonador de los que le buscan”. Hebreos 11:6. Entonces, que también te arrepientas de tus pecados, bautizándote (sumergiéndote en agua) “para perdón de los pecados”. Marcos 16:15-16; Hechos 2:36-47; 8:26-39; 16:25-34; 22:16; Romanos 6:3-7; 1 Pedro 3:21

Esta gráfica de fractales geométricas variadas que se pierden en la infinidad ilustra el tema de la Inmortalidad. Haciéndolo, tendrás “vida eterna; y no” vendrás “a condenación, mas” habrás “pasado de muerte a vida”. Todo esto lo tendrás condicionado en tu cabal cumplimiento continuo de la “buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12:2. Como Adán y Eva tenían al principio inmortalidad potencialmente eterna, condicionada en su continua sumisión a la voluntad de Dios. Reforzando esta realidad, Cristo dice: Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de vida. Apocalipsis 2:10. Coronado, pues, de vida eterna y revestido permanentemente del nuevo cuerpo espiritual incorruptible e inmortal al pelear “la buena batalla”, acabar “la carrera” y guardar “la fe” hasta el fin de tus días terrenales, recibiendo también “la corona de justicia”. 2 Timoteo 4:8; 1 Corintios 15:42-44

Esta gráfica de exquisitas formas llenas de colores suaves que se redecen hacia la infinidad ilustra el tema de la Inmortalidad.“¿Quién quiere vivir para siempre?”

Pregunta y título de una canción compuesta por Brian May en 1986. La respuesta: “Hoy es nuestra eternidad”. Siendo estas expresiones conmovedoras las de un esposo cuya muy amada esposa estaba muriendo. Huelga decir que cualquier “hoy”, cualquier “momento” o “tiempo”, por extático o trágico que sea, no es la eternidad proyectada por el Creador para los seres humanos para quienes él ha prefijado los tiempos, incluso la eternidad. Hechos 17:22-31

Increíble y estupendamente, el Creador del tiempo, “el único que tiene inmortalidad” connatural, ofrece dotarnos, seres indignos que somos, ¡con este mismo atributo de inmortalidad!

Alma-espíritu perfeccionado. Hebreos 12:23.

Nuevo nombre e identidad. Apocalipsis 2:17; 3:3.

Nuevo cuerpo incorruptible, glorioso, poderoso, espiritual. 1 Corintios 15:42-44.

En un fabuloso mundo nuevo (Apocalipsis 21 y 22; 2 Pedro 3:9-13), donde nos ocupará por sempiterno en los asuntos en los que le plazca que participemos. “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” Mateo 25:19-23

Esta gráfica de formas curvadas que se redecen hacia la infinidad ilustra el tema de la Inmortalidad.Una eternidad para explorar el vasto “mundo venidero” (Hebreos 2:5), con su inmensa “ciudad del Dios vivo”, y convivir con el propio Dios Padre, Jesucristo, “muchos millares de ángeles” y todos los humanos justos de todas las épocas terrenales. Hebreos 12:22-24

Nada de lágrimas, llanto, clamor, estrés constante, enfermedades, accidentes, guerras, tensiones y conflictos sociales-raciales, dolor, cansancio, debilidad, agotamiento, envejecimiento, muerte, ni tampoco de aburrimiento.

Todo hecho nuevo. Apocalipsis 21:3-7.

“…porque las primeras cosas pasaron.  Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.” Apocalipsis 21:4-5

¿Quién no quisiera vivir así eternamente?

En este lindísimo contexto, no quisiera ni mencionar la única alternativa, pero me incumbe apuntar que se trata de “la segunda muerte” de la cual no habrá alguna resurrección jamás ni nunca. Apocalipsis 20:11-15

 


 

Alma, Espíritu, Mente y Conciencia. Muerte del cuerpo físico. Lista de temas relevantes, con enlaces.

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Le invitamos a conocer a la iglesia que Jesucristo edificó.

 

 

  

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