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Reflexiones sobre la...

“Inteligencia espiritual”

Colosenses 1:9  


I.  Introducción.

A.  Salutación. El amor y la gracia de Dios abunden en todos los presentes.

B.  Tema. En esta ocasión, quisiera compartir con ustedes algunas Reflexiones sobre la inteligencia espiritual.

1.  Esta especie de “inteligencia” es mentada en Colosenses 1:9. “Por lo cual nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual.”

a)  El apóstol Pablo quería que los cristianos en Colosas fuesen llenos, y no a medias, sino completamente, de “inteligencia espiritual” . Su querer expresa también el del Espíritu Santo, pues aquel ilustre apóstol hablaba, y escribía, “no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu” (1 Corintios 2:13).

b)  Este servidor aspira a ser enteramente lleno de la “inteligencia espiritual”, deseando además que todos y cada uno de los presentes la reciban sin medida.

c)  Al respecto, ¿qué desea usted para sí mismo? Lo que anhela su alma ardientemente, eso mismo alcanzará usted, con toda probabilidad. ¿Fervientemente ansia su espíritu abundancia de “inteligencia espiritual” ? Entonces, la procurará con diligencia incansable.

2.  “Espiritual” hace contraste con “material, mundano o carnal”.

1.  La gran mayoría de los seres humanos valúa la inteligencia material muy por encima de la espiritual. Sus expresiones comunes dilatan su escala de valores. Suelen decir, con respeto y admiración:

-“Silvia es una muchacha muy inteligente en las ciencias físicas.”

-“¡Tan inteligente abogado es el Licenciado Ramón que no pierde ni un caso!.”

-“Como empresario industrial, ¡el Señor Juan Rivera es tan y tan inteligente! Siempre aventaja a sus competidores.”

-“En la tecnología de comunicaciones, ¡Noel es un general! ¡Tan inteligente que resuelve en un dos por tres problemas de cualquier índole!”

2.  Pero, ¿cuán a menudo se escucha decir, con sincero respeto y admiración, evaluaciones como las siguientes?

-“En toda materia relacionada con la Biblia y la iglesia, el hermano Jorge es excepcionalmente inteligente.”

-“Muy, pero muy inteligente es la hermana Juanita en todo lo concerniente al rol de la mujer en el matrimonio, el hogar, la sociedad y la iglesia, según Dios.”

3.  A casi todo ser humano le gusta ser encomiado. ¿A usted le agradaría que le dijeran “inteligente”? Yo me sentiría muy complacido que me lo dijeran. No que me lo hayan dicho, pero, no niego que me caería bien. Ahora pues, ¿cuál de los siguientes dos elogios le llenaría de más satisfacción y orgullo personal?

a)  “Usted, si, tiene una inteligencia descomunal en toda materia relacionada con su profesión (oficio, trabajo).”

b)  O: “Usted es sumamente Inteligente en todo lo relacionado con Dios, la Biblia y la iglesia.”

c)  ¿Cuál de estos dos elogios le llama más la atención? ¿Cuál le llenaría más de satisfacción y orgullo personal? Su respuesta honesta arroja mucha luz sobre sus prioridades, enfoques y metas.

II .  Está claro que existen en nuestro mundo dos categorías principales de “inteligencia”, a saber, la material y la espiritual.

A.  Cada una de las dos principales se subdivide en dos más.

1.  La categoría principal de “inteligencia MATERIAL” se compone de:

a)  Primera subdivisión: la “inteligencia material SANA”, siendo necesaria una buena cantidad de esta para nuestro desenvolvimiento y supervivencia en el mundo material.

b)  Segunda subdivisión: la “inteligencia material PERVERTIDA o MAL USADA”. Esta tiende a producir excesos de materialismo, resultando en la explotación destructiva e innecesaria de los recursos del planeta Tierra. Produce ciencias, ingenierías y tecnologías cuya aplicación en escala mayor crea vastos sistemas o redes de índole netamente materialista, pero cuya contribución al verdadero bien de nuestra raza está en tela de juicio. Por ejemplo, las gigantescas industrias de comunicaciones, o las de diversiones. Si bien tienen estas su lado positivo, no es menos cierto que socavan aún más los valores éticos o espirituales de crecientes multitudes, particularmente de la juventud, llevándolas todavía más lejos de principios nobles y conducta altruista.

-A quienes poseen y ejercen al máximo este tipo de “inteligencia material pervertida” les conviene saber que el Creador los llamará a cuentas, pues, al consumarse el plan divino para el universo y sus habitantes, los veinticuatro ancianos que están en sus tronos delante de Dios dicen: “Ha venido… el tiempo de… destruir a los que destruyen la tierra” (Apocalipsis 11:15-19). En la actualidad, muchas personas que no siguen a “dios” alguno lamentan la destrucción alarmante que sufre el planeta Tierra en la Época Industrial y la Post Industrial.

2.  La categoría principal de “inteligencia ESPIRITUAL” también se subdivide en dos:

a)  Primera subdivisión: la “inteligencia espiritual SANA”, fluyendo esta de la mente de Dios a la mente humana, iluminando el entendimiento, la conciencia y el alma.

b)  Segunda subdivisión: la “inteligencia espiritual PERVERTIDA”, la cual trastorna el entendimiento, desorienta a la conciencia y conduce al alma por tenebrosos senderos resbaladizos que desembocan en el pozo de la perdición.

(1)  ¿Son “inteligentes” no pocos mafiosos, narcotraficantes, promotores de vicios, criminales y maleantes de toda categoría? El “crimen organizado” testifica su “inteligencia”. También su increíble éxito.

(2)  ¿Son “inteligentes” los falsos profetas, apóstoles o maestros? En grado sumo. Confeccionan teologías muy complejas para dar la apariencia de credibilidad a sus errores religiosos. Acostumbran utilizar un lenguaje muy elevado, palabras eruditas y expresiones sublimes. Pero, sus escritos, disertaciones o predicaciones elocuentes disfrazan “doctrinas” que son “mandamientos de hombres”, los que invalidan, asegura Cristo, “el mandamiento de Dios” (Mateo 15:4-9).

(3)  ¿Es “inteligente” Satanás? Tan inteligente que logró persuadir a muchos ángeles a unirse con él en su sublevación contra Dios. Tan inteligente que es capaz de engañar a seres humanos considerados de “la intelectualidad”, la “crema de los intelectuales” de la tierra, habiendo ganado ya a casi todos ellos. Tan inteligente que el mismo Espíritu Santo advierte su “astucia” (2 Corintios 11:3), señalando sus “artimañas del error” (Efesios 4:14), “maquinaciones” (2 Corintios 2:11) y “doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1-4).

B.  Estas cuatro “inteligencias”, ¿cuál de ellas persigue usted con más ahínco? ¿La “inteligencia material sana” o la “pervertida”? ¿La “inteligencia espiritual sana” o la “pervertida”? Su respuesta honesta arrojará fulminante luz sobre la trayectoria de su vida en esta tierra, señalando además su eventual desenlace en la eternidad, de no efectuarse cambios en sus prioridades, metas o ejecutorias.

1.  Respetuosamente, le pregunto: ¿Se afana usted más, quizá mucho más, por la “inteligencia material” que por la “espiritual”?

a)  De responder en lo afirmativo, ¿me permite hacerle el siguiente planteamiento? Toda la “inteligencia material” que adquiera usted en esta vida, con todos los elogios, premios o recompensas recibidas, ¿se los llevará consigo al pasar de esta vida al mundo o esfera que no es material? Sin duda, su inteligencia innata de ser creado a imagen y semejanza de Dios le dice que no lo hará. También el sentido común. Más aún, Dios mismo se lo dice con diáfana claridad en su evangelio para la humanidad. “Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar” (1 Timoteo 5:7). Ahí van incluidos diplomas, certificados, bachilleratos, maestrías y doctorados en materias terrenales o mundanos, juntamente con todo los reconocimientos, honores, medallas, placas, premios, etcétera, brindados por los ciudadanos de este mundo. No que todo esto sea “malo”, pues lo sano no lo es, sino que sencillamente no puede ser sacado de este mundo para el nuevo mundo espiritual.

b)  La “inteligencia MATERIAL”, ¿para qué sirve en un mundo que no es material sino netamente ESPIRITUAL? Pregunta retórica que resalta el valor relativo y la temporalidad de toda “inteligencia puramente material”. En cambio, la “inteligencia espiritual sana” tiene valor intrínseco para la vida en la tierra, conservándose su valor para toda la eternidad, pues no es temporal.

2.  De estas consideraciones se desprende que la “inteligencia espiritual sana” es infinitamente superior a la “inteligencia material sana”.

a)  ¿Coincide usted? Si está de acuerdo, entonces lo “inteligente” sería afanarse más, mucho más, por adquirir la valiosísima “inteligencia espiritual” sana que por llenarse de la menos valiosa “inteligencia material sana”.

b)  Comprendemos que invertir prioridades no es nada fácil, pero los frutos de tal acción, tanto para esta vida como para la venidera, ¡son deliciosos y abundantes! Entre ellos, amistad con Dios el Padre y su Hijo Jesucristo, paz y tranquilidad para el alma, mente sosegada y equilibrada, corazón puro, tiempo bien aprovechado haciendo lo bueno, comunión con innumerables compañeros también deseosos de aumentar su “inteligencia espiritual”, etcétera.

3.  Si está usted decidido a efectuar el cambio de prioridades, lo espiritualmente inteligente es entrar en la relación con Dios que él ha establecido como necesaria para recibir todo el caudal de conocimiento, entendimiento y sabiduría espiritual que dispone él para todo aquel que lo ama, obedeciendo su voluntad.

a)  Esa “relación” espiritual es la de “Padre-hijo adoptivo”.

(1)  Dios el Padre es la fuente de toda “sabiduría e inteligencia espiritual”. Desea compartir su tesoro incomparable con todos los seres humanos, pero lo hace solo con los que recibe él como “hijos adoptivos” (Romanos (8:14-15).

(2)  Por consiguiente, el ser humano que aspira a ser lleno de “sabiduría e inteligencia espiritual” ha de convertirse en “hijo adoptivo”.

b)  Las condiciones para entrar en la relación espiritual “Padre-hijo adoptivo” son: creer que Cristo es el Hijo de Dios, arrepentirse de todo pecado, confesar el nombre de Cristo delante de los hombres y bautizarse “para perdón de los pecados” (Hechos 2:38).

4.  ¿Qué es la “inteligencia”? El Diccionario de uso del español, Tomo II , página 150, de María Moliner, la define como “Facultad espiritual con la que se captan, se relacionan y se forman las ideas. Así pues, aplicando esta definición, entendemos que la “inteligencia espiritual” capta, relaciona y forma ideas “espirituales”.

a)  Capta el profundo significado de cada condición establecida por Dios para entrar en la relación espiritual “Padre-hijo adoptivo”.

b)  Relaciona estas condiciones, comprendiendo y apreciando el bien elaborado enlace doctrinal y espiritual entre ellas.

c)  Forma la idea espiritual de que todas son necesarias para entrar en la relación “Padre-hijo adoptivo”, no exceptuándose la inmersión en agua como requisito para ser salvo (Marcos 16:16).

5.  Así sucede, amado amigo, que todo varón, dama o joven que adquiere la “inteligencia espiritual” de las condiciones para la relación “Padre-hijo adoptivo”, confronta dos opciones, a saber:

a)  Rehusar actuar inteligentemente, decidiendo no llenar las condiciones para convertirse en “hijo adoptivo” de Dios.

b)  O, actuar inteligentemente, cumpliendo, con sinceridad y esmero, cada condición.

c)  ¿Cuál de estas dos opciones elige usted? Ojala sea la primera, para que se convierta sin demorar en “hijo adoptivo” de Dios, privilegio único que le proporciona acceso a los tesoros inagotables de la “sabiduría e inteligencia espiritual” .

(Preparado por Homero Shappley de Álamo.)

 

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