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Juan Manuel, de Argentina,
nos plantea unas cuantas inquietudes. 

Bueno, he aquí mis inquietudes:
1) Para ustedes ¿solamente quienes se congreguen en sus templos son salvo (en el sentido de tener la doctrina correcta)?
 

-Respuesta. Nunca he tomado tal posición en mis escritos. Una y otra vez, he citado 2 Timoteo 2:19. “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos …” . Él, y más nadie. Ciertamente, ningún ser humano. Mi confianza, basada en muchos pasajes bíblicos, es que la persona que cree, se arrepiente y se bautiza bíblicamente es añadida por Cristo a su iglesia (Hechos 2:47), y que si adora conforme al Nuevo Testamento, “en espíritu y en verdad” (Juan 4:24), y se mantiene “sin mancha del mundo” , practicando “la religión pura y sin mácula” (Santiago 1:27), cuenta con evidencias para identificarse, y ser tenido, como hijo de Dios (Romanos 8:16). Pero, al fin y al cabo, Dios tendrá la última palabra, pues él es quien conoce no solo las acciones de la persona sino también “los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

-Las personas del mundo que no llegan a oír el evangelio, efectivamente, “no tienen ley” divina. Sin embargo, entiendo que no están totalmente sin esperanza de salvación, pues “son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos” , y esto lo dice el Espíritu Santo en Romanos 2:14-16. No se reúnen en una congregación, mas sin embargo, si obedecen la ley de “su conciencia” , y “sus razonamientos” los eximen de culpa moral, claramente se implica la posibilidad de que se salven en el día final.


2) ¿Las personas que se congregan en alguna denominación están perdidas? ¿Aun cuando creen en Cristo y creen en las doctrinas fundamentales que bien entendemos los cristianos como básicas?  

-Respuesta.

- Aplica, en parte, la respuesta para el Número 1, pues es de suponerse que haya en las “denominaciones cristianas” personas de poca o ninguna preparación académica, quizá incapaces, por carecer de las herramientas o recursos necesarios, de discernir entre “sana doctrina” y la falsa doctrina.

-Una problemática complicada surge en torno a “las doctrinas fundamentales que bien entendemos los cristianos como básicas” , según escribe usted. Precisamente, ¿cuáles son básicas? Mi fuerte convicción es que el bautismo por inmersión y “para perdón de los pecados”  (Hechos 2:38) no es mero “símbolo” de la conversión, de una reconciliación alegadamente ya alcanzada mediante “la profesión de fe”, es decir, por “fe sola”, sino un paso indispensable para alcanzar el perdón. La inmensa mayoría de las iglesias reprueban esta enseñanza. Otro ejemplo: la cena del Señor ha de celebrarse todos los domingos, según Hechos 2:42 y 20:7. Acto fundamental de culto que las denominaciones cristianas no practican. ¿Cuánta ignorancia doctrinal tolera Dios en el que profesa seguir y obedecer a su Hijo? Solo él sabe.

-Más me preocupa todo un fenómeno de actualidad , a saber, profesantes de fe en Cristo que aprenden la “sana doctrina” (2 Timoteo 3:16), pero que permanecen en iglesias que no la enseñan , sosteniéndolas con su presencia, ofrendas, diezmos y colaboración. Aprenden y entienden que la mujer no debería tomar “dominio sobre el hombre” (1 Timoteo 2:11-15) o en la iglesia, como tampoco en el hogar. Aprenden y saben que el Antiguo Testamento, con sus diezmos y sábados, fue abrogado. Pero, su conocimiento no los lleva a tomar las acciones indicadas. “Salid” , exhorta el Espíritu Santo (Apocalipsis 18:4), pero se quedan . No buscan una congregación regida por el Nuevo Testamento. No hacen nada para establecer una. Continúan respaldando el error. A mi parecer, su proceder es deshonesto, cobarde y aun reprehensible. Quien aprende la pura verdad de la Biblia, ¡que la abrace públicamente, proclamándola gozosamente y defendiéndola ardientemente . “Exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe una vez dada a los santos” (Judas 3).


3)  Según usted la trinidad es una mentira; he leído sus apuntes sobre eso y me parecieron bíblicos y contextuales. Pero aun así la Escritura deja un margen de misterio sobre el asunto. Si yo creo en la trinidad (aunque no la considero una doctrina fundamental) ¿pierdo la salvación?

Entiendo que diciendo (según usted): "porque el Espíritu Santo no lo expresó en la escritura" (?¿) no llena la cuestión. Ya que en ese caso el Espíritu Santo ha dejado unas cuentas cuestiones a la deriva respecto a posiciones doctrinales y ético-morales que la escritura deja sin respuesta en primera instancia.  

-Respuesta. ¿Qué si “pierde usted la salvación” por alguna posición que tome sobre la “trinidad”. Recuerde: ¡no soy su juez! ¿Qué la Trinidad sea “una mentira” ? Está claro que existen tres Seres divinos cuyas decisiones y obras nos impactan directamente. Una “trinidad” de Seres: Dios, el Padre, Cristo, el Hijo, y el Espíritu Santo. Son la “Deidad”, palabra bíblica. Prefiero el lenguaje bíblico. Que se fundan los tres en uno es lo que no veo en la Biblia. “El Dios Triuno” no es vocabulario bíblico. Pero, como bien observa usted: aún existe “un margen de misterio sobre el asunto” .  

4)  Para usted ¿las iglesias evangélicas son igual a los mormones o testigos de Jehová?  

-Respuesta. “Probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Juan 4:1). Pretendo acatar este consejo.

-Ninguno de los tres grupos mencionados aparece en la Biblia. Primera señal de alerta. Leo todo el Nuevo Testamento sin encontrar a un grupo de iglesias denominadas “iglesias evangélicas” , o el concepto de “muchas iglesias marcada y oficialmente distintas en doctrinas y prácticas”, pero que, sin embargo, compongan, según se quiere hacer ver, una sola iglesia, un solo cuerpo espiritual, el “cuerpo de Cristo” .

-Los “mormones” siguen al falso profeta José Smith. Los “testigos de Jehová ” siguen a los falsos profetas Charles Taze Russell y Judge Rutherford, siendo esclavos de la directiva dictatorial de su organización que legisla desde Nueva York. Los “evangélicos” siguen a varios teólogos tales como Martín Lutero, Juan Calvino, John Smith, John Wesley, etcétera, predicando doctrinas tan contradictorias entre sí como también de la Biblia, por ejemplo, la predestinación particular, fe sola, gracia sola, bautismo de infantes por aspersión, bautismo por inmersión pero no “para perdón de pecados” , y toda una plétora interminable.

-Le haré una pregunta: las iglesias evangélicas tales como la Bautista, la Presbiteriana, la Metodista y la Anglicana o Espiscopal, ¿son iguales a las iglesias pentecostales o carismáticas? ¿Son todas igual de buenas y bíblicas?

-No quiero ser “evangélico”. Quiero ser “cristiano” (Hechos 11:26). No fui participante en el establecimiento de ninguna iglesia romana, protestante, evangélica, pentecostal, mormona, sabatista, etcétera. La abrumadora mayoría de estas iglesias ya existían en el escenario del mundo cuando yo nací. ¿Por qué habría de echarme encima la tarea de justificar su existencia o defenderlas? Estoy mirando más allá de ellas, hacia la iglesia del Siglo I, tal cual fundada por Cristo y sus apóstoles. ¿Qué difícil hay en captar esta perspectiva? ¡Qué hermosos son el evangelio puro y la iglesia del Señor del Siglo I, comparados con la confusión y profusión de evangelios diferentes e iglesias distintas del presente!  

5) Yo entiendo que dentro de los círculos cristianos hay sectas, semisectas y grupos herejes, pero también hay grupos bíblicos que tienen errores como cualquier iglesia, pero que aman a Dios por sobre todas las cosas y buscan la verdad bíblica... Aún la de corintio tenia muchos errores, y aún así (siendo niños en la fe... carnales) Dios les había concedido todos los dones espirituales. ¿Cómo concibe usted esto? 

-Respuesta. Lo concibo de la siguiente manera: que la iglesia en Corintio fue fundada por el apóstol Pablo sobre el fundamento seguro de Cristo y su evangelio puro (1 Corintios 3:10-15). Por consiguiente, desde su origen, era una iglesia genuina . No tomó, desde su origen, posiciones doctrinales erróneas, diametralmente opuestas a la “sana doctrina” predicada por Pablo. Fundada sobre enseñanzas inspiradas impartidas directamente por un apóstol, comenzó a fallar en muchos asuntos, tomando Pablo pasos para corregir lo deficiente en ella (Tito 1:5). En cambio, mi apreciación es que las iglesias “protestantes”, “evangélicas” o “pentecostales” fueron fundadas, desde su origen, sobre errores doctrinales , abrazando esos errores, incorporándolos oficialmente en sus “credos”, “confesiones”, “manuales de fe”, etcétera, y propagándolos agresivamente. De hecho, deben su existencia a las distintas interpretaciones contradictorias que las dio vida . Si esto no es así, favor de explicarme por qué.


6)  Fuera de "la iglesia de Cristo" ¿no hay ninguna iglesia salva o bíblica?  

-Respuesta. Me parece haber contestado ya satisfactoriamente esta pregunta. “Conoce el Señor a los que son suyos…” .


7) Si alabo a Dios con una guitarra o con instrumentos ¿estoy haciendo inválida la gracia? Hablo de algo sobrio y sin ruidos o fanatismo como puede pasar en eventos pentecostales. No le parece que en la ley de Cristo (la de la libertad) todo nos es licito, y si bien no todo conviene usted esta inventando una ley (la de no tocar un instrumento) la cual puede lastimar el alma de los débiles en la fe?? Si no hay condenación en Cristo, creo que referente a la conciencia y a la consecuencia perfecta de Dios hacia nosotros no es buena su ley de "no tocar" instrumentos porque la ley mosaica etc. etc... respeto y NO estoy de acuerdo con quienes promueven el diezmo como sostenimiento a las iglesias de hoy (y como hablo del diezmo estoy contra quienes quieren amalgamar el viejo pacto con el nuevo), pero si estamos en la ley de la perfecta libertad usted yerra grandemente al censurar a quienes quieren alabar a Dios con el corazón ("Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón") aun cuando toquen algún instrumento (Ef. 5:19). Su sustento en pos de enseñar que no deben tocarse instrumentos  en la iglesia no tiene la fuerza bíblica que tienen otros de sus estudios.  

-Respuesta. Pues, sobre todo esto que tiene que ver la “música de instrumentos en la iglesia”, pareceres o antojos personales de “cómo alabar a Dios “con el corazón”, ya este servidor ha escrito mucho. Si lo ya escrito no le convence o satisface, sinceramente, dudo de que cualquier otro comentario mío le haga cambiar su forma de pensar. A usted le corresponde, a mi humilde opinión, escrutar sus propios pensamientos y razonamientos, a no ser que estén controlados por prejuicios, deseos personales o influencias de terceras, en vez de por la pura verdad de las Sagradas Escrituras.


Desde ya muchas gracias y espero su respuesta con ansias. Dios le bendiga. 

-Despida. Agradecemos su buena voluntad de entablar diálogos sobre estos asuntos espirituales, esperando haber aportado nosotros algo de valor.

Para servirle en el amor del Señor Jesucristo, Homero S. de Álamo

 

  

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