Suscríbase para recibir notificaciones de nuevos artículos.

Estudios sobre Deidad, Trinidad, Jes'us solo en esta Web

Bautismos -Muchos estudios e intercambios en esta Web

Jesús es el nuevo nombre de Jehová Dios argumenta José Luis

El único y solo Soberano Dios que mora en luz inaccesible, según 1 Timoteo 6:16 no es, ni nunca ha sido, el propio Jesús, Hijo de Dios.

"...el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno" (1 Timoteo 6:16).

Intercalamos respuestas

José Luis escribe…

"Estimados hermanos:

Saludos en el nombre de nuestro señor Jesucristo.

Quisiera profundizar con ustedes en el tema del bautismo, dándole la importancia necesaria al nombre de Jesús para efectos del acto bautismal.

(1)  En el libro del profeta Isaías 7:14 dice: ‘Porque he aquí  la virgen concebirá y dará a luz un hijo y se llamara su nombre Emanuel, que traducido es Dios con nosotros.’”

-Comentario. Hebreos 1:1-3 nos informa que “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quién constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo, el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia…”

-Pregunto, estimado Sr. José Luis, ¿quién es el “Dios”, primer vocablo y primer nombre de Hebreos 1:1, que “…nos ha hablado por el Hijo”, y quién es este “Hijo”? Suponiendo que usted replicara que el “Dios” del pasaje es Jesús y que el “Hijo” mencionado no solo es Jesús sino también el mismo “Dios” que “ha hablado por el Hijo”, respondería que tal contestación no solo violaría el sentido natural del texto sino también el sentido común y toda lógica, pues toda esta declaración inspirada da a entender claramente que se trata de dos Seres, a saber, el “Dios” que habla mediante su “Hijo”.

-No solo habla Dios por su Hijo sino que también lo “…constituyó heredero de todo”. Así que, uno que constituye, y el otro que es constituido. Uno que tiene poder para legar, y el otro que es constituido “heredero”. ¿Dos Seres, o uno? ¿Un solo Ser con dos identidades, o dos Seres con identidades y funciones distintas? El sentido natural de lo explicado es que se trata de dos Seres con identidades y funciones distintas. A usted, respetado José Luis, le incumbiría probar lo contrario.

-El Hijo es “el resplandor de” la “gloria” del Dios que habla por el Hijo y lo constituye heredero, habiendo hecho el universo por él. El Hijo es “la imagen misma” de la “sustancia” de este mismo Dios. El Hijo “es la imagen misma del Dios invisible…” (Colosenses 1:15), habitando en él “…corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9). Siendo, pues, el Hijo el resplandor de la gloria de Dios y “la imagen misma” de él, el Hijo Jesucristo es, verdaderamente, “Dios con nosotros”. Pero, el Hijo no es el Dios Padre Jehová mismo, y esto acabamos de sostenerlo al realzar las verdades de Hebreos 1:1-3, las que enseñan con diáfana claridad los distintos poderes, funciones y posiciones del Dios Padre Jehová y su Hijo Jesús. La expresión “Dios con nosotros” es preciso buscar su significado en textos tales como los citados, y no presumir que Jesús sea el mismo Jehová Dios.

“(2)  En el mismo libro, capítulo 9, versículo 6, dice: ‘Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz’”.

-Comentario. ¿Piensa usted, don José Luis, que debiéramos deducir que Jesús sea el mismo Padre Jehová porque se llamaría su nombre, conforme a Isaías 9:6, “Padre eterno”? De nuevo, encontramos luz en Hebreos. Para esta cuestión en particular, en Hebreos 2:10-15. El versículo 10 enseña que el Padre Dios Jehová perfecciona a Jesús, “el autor de la salvación”, por medio de “aflicciones”. Se nos informa que el propósito de Dios es “llevar muchos hijos a la gloria”. En el 13, estos “hijos” de salvación se identifican como “hijos” de Jesucristo, citándose y aplicándose Isaías 8:18. Efectivamente, Cristo hace suyas las palabras de este texto, diciendo: “He aquí, yo y los hijos que Dios me dio”. Teniendo, pues, Jesucristo “hijos” espirituales, tratándose de las almas que obedecen a su evangelio, ciertamente él es “Padre”, y alcanzando “eterna salvación” (Hebreos 5:9) estos “hijos”, Jesús, el “autor” de su salvación, se hace “Padre eterna”, ya que tanto él como ellos vivirán eternamente.

-¿Cuántos Seres divinos hay en la oración “He aquí yo y los hijos que Dios me dio”, y quiénes son? “He aquí yo…” ¿Quién es este “…yo…”? Jesucristo, desde luego. Y el otro Ser es “Dios”. ¿Es este “Dios” el mismo Jesús? De modo alguno. Más bien, él es quien da “hijos” a Jesús, y por consiguiente, se distingue de Jesús. Uno recibe; uno da. ¿Dos seres, o uno solo? Ya que uno da y el otro recibe, la lógica y el sentido común nos obligan a concluir que se trata de dos Seres distintos. Bien que Jesucristo se llama Dios, teniendo derecho al nombre por ser el Unigénito del Padre Dios, él no es, en definitiva, el mismo Padre Dios Jehová.

-Entonces, recapitulando, siendo Jesucristo “la imagen misma” de la “sustancia” del Padre Dios, el “resplandor de su gloria”, “autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”, y además, el padre espiritual de estos, con sobrada razón se llama “su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz”. De mi parte, lo reconozco y glorifico como tal. Pero, no le identifico como el propio Jehová Dios. Al Padre Dios Jehová le reconozco como el Dios de Jesús, la cabeza de Jesús, el Dios que, sometiendo todas las cosas a los pies de su Hijo, se exceptúa a sí mismo (1 Corintios 15:27-28), manteniendo siempre su posición de “solo Soberano” (1 Timoteo 6:13-16). Jesús dice a María Magdalena: “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas vé a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios(Juan 20:17). Explica el apóstol Pablo: “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo (1 Corintios 11:3). Así que, el Padre Dios es el Dios de Jesús, y “cabeza” de este. Todo estudio sobre la Deidad ha de incluir estos textos y estas enseñanzas, las que este servidor tiene por elementales en lo concerniente a la relación entre el Padre Dios y su Hijo Jesucristo. Estimado Sr. José Luis, ¿acepta usted que el Padre Dios es el Dios de Jesús, tal y como dice este, y que también es la “cabeza” de Jesucristo?

“(3)  En Isaías 52:5-6 dice: ‘Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado injustamente? Y los que en él se enseñorean lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día. Por tanto mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que hablo he aquí estaré presente.’

(4)  Luego en el libro de Mateo, en el capítulo 1, nos relata el nacimiento del Mesías y nos dice que José no conoció a María hasta que dio a luz a su hijo primogénito y le puso por nombre Jesús.

Pero también dice que todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta cuando dijo: ‘He aquí la virgen concebirá y dará a luz un hijo y se llamará su nombre Emanuel, que traducido es Dios con nosotros’.

Por tanto, tomando en cuenta las profecías escritas en el libro del profeta Isaías notamos que Dios quería darse a conocer con un nombre nuevo, ya que el mismo Jehová dice ‘mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa… porque yo mismo que hablo he aquí estaré presente’. Y el nacimiento de Jesús fue el cumplimiento de esa profecía.”

-Comentarios.

-Mi querido amigo José Luis, en Isaías 52:5-6, Dios no dice que “quería darse a conocer con un nombre nuevo”. Estas palabras y esta interpretación son suyas. Jehová Dios dice: “Por tanto mi pueblo sabrá mi nombre…” ¿Ve usted que el adjetivo “nuevo” no aparece en el texto?

-Amado, el “nombre”del Dios de Israel era “Jehová”. Fíjese bien en el texto y contexto del pasaje. “Y los que [es decir, los babilonios que habían llevado en cautiverio a los israelitas] en él [en “mi pueblo”, Israel] se enseñorean lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre[el nombre Jehová]. Por tanto mi pueblo [Israel] sabrá mi nombre [el nombre Jehová] por esta causa [por la aflicción que sufría Israel en cautiverio] en aquel día [el día de la restauración de Israel a su tierra después de los setenta años de cautiverio]; porque yo mismo que hablo he aquí estaré presente” [“…presente” como Jehová, y no, por cierto, como el Mesías prometido, Jesucristo.]

-En cuanto a las palabras “…mi pueblo sabrá mi nombre”, tanto en Isaías como en Jeremías y otros profetas de aquel tiempo se encuentran una y otra vez reprimendas contra Israel por haberse olvidado de Jehová. Por ejemplo: “¿Se olvida la virgen de su atavío, o la desposada de sus galas? Pero mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días(Jeremías 2:32). “Voz fue oída sobre las alturas, llanto de los ruegos de los hijos de Israel; porque han torcido su camino, de Jehová su Dios se han olvidado (Jeremías 3:21). “Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando a lo que es vanidad, y ha tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que camine por sendas y no por camino transitado…” (Jeremías 18:15). Y el mismo Isaías testifica contra Israel, diciendo: Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra” (Isaías 51:13). Pero, llegaría el día cuando Israel volvería a saber el nombre Jehová, restaurando el templo en Jerusalén y el culto conforme a la ley dada en Sinaí.

-Luego, usted forja un eslabón entre Isaías 52:5-6 y Mateo 1 sin contar con razones válidas, diciendo que Mateo 1 es el cumplimiento de aquella profecía de Isaías. Escribe usted: “Y el nacimiento de Jesús fue el cumplimiento de esa profecía”. Discrepo fuertemente. Las profecías respecto al Mesías comienzan en Isaías 52:13 y continúan hasta el 53:12. No incluyen el 52:5-6. Así que, de modo alguno están vinculados los dos pasajes eslabonados por usted, desplomándose su argumento al efecto de que “Jesús sea el nuevo nombre mediante el que Jehová se diera a conocer desde que María diera a luz a Jesús”.

-“Jesús es el nombre de Dios”, afirma usted más adelante en su escrito, también diciendo: “…Dios se está dando a conocer con un nuevo nombre y ese nombre es ¡¡Jesús!!”. O sea, según usted, desde nacer Jesús de la virgen María, “Jesús” es el nuevo nombre de Dios Jehová. Apoyándose en esta tesis, hilvana otras doctrinas en torno a “diferencias entre Jesús y Cristo”, “bautismo solo en el nombre de Jesús”, etcétera. Pero, su teología descansa sobre una premisa defectuosa, a saber, que el Jehová Dios del Antiguo Testamento “quería darse a conocer con un nombre nuevo”, según Isaías 52:5-6. Puestos al descubierto los errores de su interpretación, su premisa principal se hace añicos, y consiguientemente, está en tela de juicio toda su teología.

-Sr. José Luis, al disponer este servidor de más tiempo, analizaré, con el favor de Dios, otros argumentos presentados en su escrito. Estudios sobre la Deidad, Trinidad, Jesús solo, bautismo solo en el nombre de Jesús, etcétera, se encuentran en esta Web en www.editoriallapaz.org/deidad_desglose.htm.

Paciente lector, ¿por qué dedicar tiempo a estos temas? Este servidor lo hace motivado por el deseo de resolver para mí mismo aparentes contradicciones en la Biblia en torno a la naturaleza del Padre Dios Jehová, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo, sus relaciones entre sí y manifestaciones en el mundo. Además, para someter a prueba doctrinas sobre la Deidad que parecen hacer violencia a enseñanzas sencillas y básicas de la Biblia, o que, a primera vista, lucen como irracionales. Quisiera poder presentar a burladores, ateos, escépticos y personas confundidas o faltas de conocimiento explicaciones razonables y armoniosas de textos bíblicos relacionados con estos temas. Prosigo, pues, mis propios estudios, compartiendo con el público los frutos de ellos. Su evaluación objetiva de los mismos será apreciada. Gustosamente, leeremos cualquier crítica constructiva. El botón “Sus comentarios” al lado derecho abre tres formas distintas para aportaciones.

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.” (2 Corintios 13:14).

Estudios sobre Deidad, Trinidad, Jes'us solo en esta Web

Bautismos -Muchos estudios e intercambios en esta Web

  

¿Le gusta esta página? Por favor, ayúdenos a difundir la información por medio de compartirla automáticamente con sus amistades de Facebook, Google+, LinkedIn, y Twitter pulsando en los botones arriba colocados.

Derechos reservados. Permiso concedido para hacer una copia, o múltiples copias pero ninguna para la venta.