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Conducta moral. Estudios, mensajes e intercambios relacionados en esta Web.

Lucero defiende el baile. Mi comentario es para plantearles que el baile no es bueno ni es malo, no es un sentimiento, es indistinto, quienes son malvados o perversos son las personas.

 

¿Es el baile una diversión sana para los cristianos?

Fotografía de personas que bailan en un ambiente de sombras y luces psicodélicas, ilustración para el tema ¿Es el baile una diversión sana para cristianos?, en editoriallapaz.org.

Mensaje presentado ante una audiencia

Se presta para clases o conferencias

PDF sobre este estudio 

I. Introducción.  

A. El tema de esta charla: “¿Es el baile una diversión sana para los cristianos?”

B. Se trata de una diversión referente a la cual no todos los cristianos tenemos "una misma mente," ya que si bien algunos la desaprueban hay otros que la consideran sana.

C. El cristiano maduro tiene “los sentidos ejercitados para discernir entre el bien y el mal.” (Hebreos 5:11-14)

1. En cambio, ni el joven de años ni el neófito en la fe suele tener bien desarrollado este tipo de discernimiento espiritual.

a) En ambos casos, la condición se debe principalmente a la falta de conocimiento y experiencia.

b) Existe una notable "brecha espiritual" entre el cristiano joven y el cristiano maduro; entre el neófito y el experimentado.

2. De igual manera, ni el inconverso (toda persona que no pertenezca a la iglesia del Señor, sin compromiso de vivir conforme al código moral del Nuevo Testamento) ni el cristiano mundano, tibio o frío suelen tener discernimiento espiritual, facultad vital para distinguir acertadamente entre el bien y el mal. (1 Corintios 2:14-15Romanos 8:7)

3. Amado, amada, ¿cuántos años de edad tiene usted? ¿Cuántos años de verdadera experiencia, luchando entre el bien y el mal? ¿Es casado, soltero o divorciado? ¿Tiene hijos adolescentes? ¿Cuánto sabe y cuánto entiende acerca de las normas morales establecidas por Cristo y sus apóstoles? De tener menos de treinta y cinco años de edad, de no ser casado, de no tener hijos adolescentes o de saber poca Biblia, ¿se considera usted aun así cualificado para emitir una evaluación válida y objetiva referente al tema del baile como diversión para los cristianos?

D. Bien sea usted joven, neófito en la fe, soltero, casado, cristiano flojo o cristiano entregado del todo, o persona aún no convertida a Cristo, quisiera preguntarle: ¿qué opina usted acerca del baile? ¿Está dispuesto a razonar objetivamente sobre el tema con el propósito de llegar a una conclusión sana y espiritual?

1. Para discernir correctamente entre el bien y el mal, es preciso usar el intelecto.

2. En el proceso de discernir entre el bien y el mal el corazón no es totalmente confiable de modo alguno, por la sencilla razón de que los deseos, emociones, pasiones o sentimientos que provienen del corazón no son, por naturaleza, objetivos. No alimentan al intelecto con la información completa y necesaria para distinguir entre el bien y el mal. Más bien, lo que hacen es reaccionar subjetivamente, aun carnalmente, al bien o al mal.

3. A esta realidad se debe nuestra petición, hecha con humildad y respeto para todos, que razone con nosotros, que haga uso del intelecto, de la lógica.

4. Por esta misma razón, no presentaremos el tema al estilo de un predicador Pentecostal, con griterías y denuncias personales, sino apelando principalmente al intelecto.

II. Comenzamos con el siguiente reto para quienes aprueban el baile: que prepare, cada uno, un escrito bien pensado y completo en defensa del baile, presentando pruebas de peso para sostener que se trate de una actividad sana e inocente. Incluir en su defensa...  

A. Todas las cosas buenas que suceden en los bailes.

B. Todos los beneficios saludables y los buenos frutos que producen los bailes, tanto para el espíritu como para el cuerpo físico. Por ejemplo, los beneficios sociales, el baile como ejercicio para relajar y fortalecer al cuerpo físico, como diversión para la mente y el espíritu, etcétera.

C. Incluir textos bíblicos que pudiesen utilizarse en defensa del baile.

D. Componer una invitación a Juan el Bautista, Cristo y Pablo, cada uno, para un baile en su casa, indicando el tipo de baile, la música que se tocará, quiénes serán los invitados y el atavío más o menos apropiado para la ocasión; también los entremeses y las bebidas que se ofrecerán.

III. Como trasfondo para este mensaje o estudio sobre el baile, leamos el cuento de un baile que costó al ilustre profeta Juan el Bautista su cabeza, su vida. Dice así: “Pero venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los principales de Galilea, entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino. Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista. Entonces ella entró prontamente al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista. Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla. Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan. El guarda fue, le decapitó en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre.” (Lucas 6:21-28)  

A. Si Juan el Bautista pudiera hacer acto de presencia en esta ocasión para darnos su opinión respecto al baile, ¿qué piensa usted que diría él?

B. ¿Cómo bailó la hija de Herodías? Al parecer, ejecutó un baile extremadamente sensual, provocativo y erótico, presentándose, sin duda, con ropas transparentes, casi desnuda ella. Observándola, el Herodes, tetrarca, se vuelve gelatinoso, necio, extremadamente sensual, fuera de sí, pues, ¡ofrece a la muchacha hasta la mitad de su reino! Si ella hubiese bailado para una gobernadora, ¿hubiese reaccionado de igual manera tal mujer gobernante? Bailar la mujer frente al hombre, contorsionándose y haciendo alarde de sus dotes físicos, tiende a lleva a casi todo varón a perder los cabales. Luego, suelen suscitar cosas desagradables, como en el caso de la hija de Herodías, Herodes y Juan el Bautista.  

1. La cena de cumpleaños del rey Herodes se volvió una ocasión triste y sombría cuando la muchacha que bailó, instigada por su propia madre, hizo una petición satánica. Por cierto, según cuentos y experiencias de los que se entregan a esta diversión, las propuestas satánicas son comunes en las pistas de baile.

2. Juan el Bautista, el mayor de los profetas del tiempo antes de Cristo, fue muerto cruel e injustamente.

3. El palacio donde la muchacha bailó se convirtió en la escena de un crimen horrendo.

4. Tanto la muchacha como su madre Herodías se aprovecharon del efecto del baile para conseguir sus deseos pervertidos y propósitos maléficos, vengándose de Juan por sus denuncias del rey y su mujer por vivir ellos en adulterio.

5. Incitados a pasiones desordenadas, el hombre y la mujer abandonan la pista de baile para ir a algún lugar donde satisfacer sus pasiones sexuales. De no ser casados, su pecado es el adulterio, pecado contra sus propios cuerpos.

6. No faltan casos de personas que sienten fuertes celos, pierden los estribos y hasta atacan a cualquiera que baile con su compañera o compañero.

7. En ocasiones, irrumpen trifulcas o motines en los clubes nocturnos donde bailan los clientes.

8. En ocasiones, el baile es la causa primaria que resulte en crímenes pasionales, con sus concomitantes procesos legales –denuncias, arrestos, cortes, castigos judiciales.

IV. Algunas consideraciones que tienen que ver con más el corazón que con el intelecto.  

A. Para las solteras y los solteros.  

1. ¿Cuántos solteros y solteras hay en la audiencia?

2. ¿Cuántos no piensan casarse nunca?

3. ¿Cuántos tienen planes de casarse en el futuro?

4. Hermano o amigo soltero, al casarse, ¿visualiza a su esposa hermosa junto a otro hombre bailando con él? ¿Tocándose él y ella, abrazándose, mirándose íntimamente en los ojos, acariciándose, diciéndose cositas? ¿Le agrada? ¿Lo tolera? ¿No siente celos?

5. Hermana o amiga soltera, al casarse, ¿visualiza a su esposo guapo y amado junto a otra mujer bailando con ella? ¿Tocándose él y ella, abrazándose, mirándose íntimamente en los ojos, acariciándose, diciéndose piropos, haciendo comentarios de doble sentido? ¿Le agrada? ¿Lo tolera? ¿No siente celos?  

B. Para los casados.  

1. ¿Cuántos casados hay en la audiencia?

2. ¿Cuántos de ustedes tienen el propósito de seguir casados con su cónyuge?

3. Hermano o amigo casado, ¿acostumbra usted dar permiso a su esposa para que baile con otros hombres?

4. Hermana o amiga casada, ¿acostumbra usted permitir que su esposo baile con otras mujeres?

5. Si usted responde en lo afirmativo, quisiéramos saber por qué aprueba usted que su cónyuge baile con otras personas. Exploremos este asuntito intelectual y desapasionadamente.

a) ¿Lo hace porque es social y culturalmente aceptable?

b) ¿Lo hace porque considera que el baile sea una actividad sana y sin complicaciones morales o sociales? Por favor, le ruego sea honesto, imparcial, objetivo en su evaluación.

c) ¿Acaso lo haga porque a usted mismo le gusta bailar con otras personas y quiere tener plena libertad para hacerlo? ¿Se percata de la estratagema psicológica implicada?

(1) O sea, usted concede permiso a su cónyuge para silenciar sus posibles objeciones o negaciones a su propio deseo (el de usted) de bailar con otros."Pero, mi amor, no me opongo a que bailes con otras personas. Tienes mi permiso y mi aprobación. Así que no me prohíba a mí."

(2) ¿Por qué quiere usted tener esa "libertad" de bailar con otras personas?

(a) ¿Acaso por qué le agrade tener físicamente bien cerca de usted a otra persona que no sea su cónyuge, tocar su carne, mirarla íntimamente y abrazarla?

(b) ¿O por qué bailar con otra persona que no sea su cónyuge le estimule social y psicológicamente, produciéndole placer y satisfacción?

(3) De tener usted tales deseos y sentimientos, francamente, se deduce que su amor conyugal no es puro.

(4) Se deduce que su amor conyugal no le llena, no le satisface.

(5) Si estas razones son las verdaderas y reales, entonces se concluye que es usted sería persona bastante carnal y egoísta, características que pondrían en gran peligro su matrimonio, y, por ende, la salvación de su alma, a menos que haya arrepentimiento y cambios correspondientes de conducta moral-espiritual.

V. Algunas consideraciones que deben evaluarse intelectualmente.  

A. Los frutos malos que produce casi todo tipo de baile.  

1. Dos de los frutos malos se llaman "Dudas" y "Malas sospechas".

2. Estos dos producen en abundancia otro fruto que se llama "Celo".

3. “Celo” produce, a su vez, varios frutos amargos que se agrupan en la especie denominada "Violencia".  

a) Palabras violentas de acusaciones y contra acusaciones entre los cónyuges.

b) Palabras violentas que intercambian el cónyuge ofendido y las terceras personas envueltas.

c) Agresiones físicas.

d) Divorcio.

e) Homicidio pasional.  

B. El baile no es una actividad básicamente espiritual sino carnal y de tal naturaleza que perjudica grandemente al espíritu.  

1. La interacción entre las parejas es principalmente carnal.

a) No es básicamente social sino carnal.

b) No es fundamentalmente cultural sino carnal.

c) No es esencialmente emocional sino carnal.

d) Es básicamente carnal porque:

(1) Las personas se cogen de la mano, se abrazan, se acarician o hacen contacto físico de otras maneras.

(2) Los movimientos del cuerpo -de las caderas y de las piernas, de los brazos y de las manos, de la cabeza y del pelo (si se tiene pelo), hasta del cuello y de los pies- producen reacciones puramente carnales, entre ellas: 

(a) Miradas lujuriosas, aunque disimuladas astutamente. Miradas que satisfacen los "deseos de los ojos." (1 Juan 2:16) Y, amado, “…los deseos de los ojos” figuran entre las cosas que no vienen de Dios sino del mundo, el cual “pasa,” es decir, será destruido, juntamente con “sus deseos”.

(b) La excitación sexual, aunque también encubierta subrepticiamente, la cual trae satisfacción sexual, aunque solo de categoría psicológica, de los "deseos de la carne." (1 Juan 2:16)

(3) Los movimientos hechos durante el baile tienden a ser sugestivos, algunos abierta y descaradamente sugestivos; otros, disimuladamente sugestivos.

(4) Los movimientos, particularmente en el caso de las damas, tienden a descubrir los miembros del cuerpo, provocando deseo, pasión, aun lujuria en el varón.

(5) Las modas que utilizan las personas que bailan, particularmente las mujeres, suelen ser provocativas en extremo: ceñidas al cuerpo, falda cortita o partida para revelar las piernas, pantalón corto, telas transparentes, escolte que descubre los senos, sin manga, que descubre la espalda hasta la cintura o las caderas, que descubre la cintura o el abdomen, etcétera.

2. Se escucha la siguiente objeción: "En el caso de algunas clases de baile moderno, no existe el contacto físico entre los participantes." Replicamos, haciendo uso del intelecto:

a) Más sin embargo, están presentes muchos de los demás factores señalados: movimientos sensuales, miradas lascivas, vestimenta provocativa, etcétera.

b) Por lo tanto, sigue válida la afirmación: el baile no es una actividad fundamentalmente espiritual sino carnal y de una naturaleza que perjudica grandemente al espíritu, al alma.

C. Las pistas de baile, clubes nocturnos y otros lugares donde se baila ofrecen un ambiente sumamente mundano, lleno de pecados y aun de peligro físico.

1. Se venden o se brindan bebidas embriagantes. Pregunto: ¿Al cristiano le conviene frecuentar lugares donde se vendan bebidas embriagantes y donde muchas personas estén tomando?

2. En tales lugares, consabido es la venta y el uso de distintas clases de estupefacientes. Pregunto: ¿Al cristiano le conviene pasar horas en lugares donde se vendan y se usen drogas? En la mayoría de los países la venta y el consumo de drogas se clasifican como actos criminales. ¿Al cristiano le conviene presenciar actos criminales?

3. Se emplean luces psicodélicas para crear el aura de misticismo y sensualismo. Este tipo de luz no es la que alumbra el camino de la rectitud. Realmente, es imposible que la luz de Cristo emita sus rayos puros en un lugar de baile donde predominan luces psicodélicas en medio de tinieblas. Estando en tal ambiente, ¿qué cristiano o qué cristiana se atrevería a decir lo siguiente en voz alta? “Amigos, Jesucristo es la luz del mundo. Yo mismo soy luz aquí en este lugar. Dios está mirándonos, complacido de que estemos divirtiéndonos de esta manera.”

4. La música que se toca en los lugares de baile suele ser estridente, adormeciendo al alma. El ritmo de la música que se presta para bailar incita a movimientos carnales y si trae líricas, estas acostumbran ser de doble sentido o expresan explícitamente toda clase de pensamiento y deseo sexual e inmoral.

5. La mayoría de los que frecuentan lugares de baile son tipos sin moral, sin escrúpulo o aun del bajo mundo de los vicios o del crimen.

a) Entre tales personas, hay quienes vienen solo para hacer un "levante." Salen del baile para fornicar y adulterar.

b) Con frecuencia surgen conflictos y peleas a consecuencia de los cuales algunos quedan gravemente golpeados, acuchillados o aun muertos.

c) En ocasiones, la policía interviene en las peleas, acude en busca de delincuentes o hace un allanamiento sorpresivo para aprehender a los que venden drogas. Cuando esto ocurre, es posible que la prensa haga acto de presencia para tomar fotografías y grabar los acontecimientos. ¿Quiere usted, cristiano, cristiana, que su cara aparezca en un reportaje por televisión de algún incidente delictivo ocurrido en el club nocturno donde usted se encontraba? 

6. En los clubes nocturnos y en otros lugares donde se baila, son más frecuentes los fuegos que en la mayoría de los edificios. A menudo, se trata de facilidades con pocas salidas, o salidas demasiado estrechas. La iluminación y las demás medidas contra incendio son deficientes. En tal ambiente, cualquier fuego o  humo causan pánico entre el público. Entonces, en su terrible afán de salvarse, los clientes se atropellan los unos a los otros, o se aprietan de tal manera en las salidas que los atrapados no pueden salir. ¡Qué fin más calamitoso y vergonzoso! Ser atropellado, sufrir quemaduras, asfixiarse o morir en un club nocturno, en un lugar de bebidas, drogas y baile. ¿Quiere usted, cristiano, cristiana, amigo, amiga, arriesgar perder la vida en tal lugar? De ocurrírsele, ¿no perderá usted también su alma?

VI. El análisis de más objeciones y justificaciones presentadas en defensa de participar el cristiano en bailes.  

A. "Yo no siento ninguna pasión o excitación física al bailar. Puedo bailar sin pecar."  

1. Si no siente ninguna excitación o pasión, entonces ¿por qué bailar? ¿Por qué poner su alma en peligro por una simple diversión que le trae poca o ninguna satisfacción?

2. Si no siente ninguna excitación o pasión, ¡quizás sea usted una persona algo anormal en cuanto a las sensaciones físicas y las emociones carnales.

3. ¿Qué siente su pareja? ¿Se atreve usted a afirmar lo siguiente? "Puedo bailar sin provocar o seducir a mi pareja o a los que me observan."

4. La mujer es quien suele presentar este tipo de justificación. Pero, ¿cuántos varones coinciden? "Amén. Yo como hombre puedo bailar con mujer, no importa cómo esté vestida o cómo se mueva, sin experimentar ninguna excitación física o pasión." ¿Quién se lo cree? Pues, es del común saber:

a) Que el varón es más propenso a la excitación sexual y a la lujuria que la mujer.

b) Que el varón es más agresivo sexualmente.  

(1) Hay mujeres a quienes no les importa, al parecer, esta condición del hombre, pues dicen: "¡Allá él! Es su problema. Qué no me cohíba a mí porque él sea así". Entre las que se expresan de esta manera no faltan algunas que dicen ser cristianas.

(2) Estimada dama, doncella, ¿será usted tan insensible y egoísta hacia el varón? De resultar tan frío su estado mental, entonces se deduce que usted no tiene ni la conciencia, los sentimientos o el entendimiento de una verdadera mujer cristiana. Entonces, ¿quién sería su verdadero señor sino el propio Satanás, pese a que pretenda usted todo lo contrario.  

B. "Bailo para relajarme y ejercitar el cuerpo. El baile alivia el estrés. El baile me transporta a otro mundo."  

1. Si estos propósitos son los que le llevan a bailar, entonces, para conseguirlos ¡podría usted bailar solo en la privacidad de su propia casa! ¿Por qué no?

2. Sin duda, el baile "transporta" a algunos "a otro mundo". ¡A un mundo de fantasías y sensaciones puramente carnales! En ese "otro mundo" no se manifiesta Dios sino los fantasmas de la sensualidad y el placer carnal. Eventualmente, ese “otro mundo” fantasioso, imaginario, esotérico, conllevaría a todavía otro mundo real, aunque muchos lo tienen por ficticio. Me refiero al “mundo” de tinieblas y sufrimiento eternos, cuyo personaje más famoso se llama “Lucifer”. 

C.  "Yo no veo nada malo en baile."

1. Al afirmarlo, no se ha expresado argumento alguno en defensa del acto sino una mera opinión subjetiva y fatua.

2. ¿Acaso no ve porque no quisiera ver? No hay ciego más ciego que el que no quisiera ver.

3. ¿O no ve por no tener los sentidos ejercitados para discernir entre el bien y el mal? (Hebreos 5:11-16)

D. "Sólo bailo con mi cónyuge en nuestra casa donde nadie nos ve."  

1. Lo que usted y su cónyuge hacen en la privacidad de su hogar es asunto suyo.

2. Aun así, hay ciertas limitaciones. Por ejemplo, ¿es correcto que usted y su cónyuge se emborrachen o usen drogas, siempre y cuando lo hagan en la privacidad de su propio hogar donde nadie los vea?

3. De cierto, algunas cosas lícitas no convienen. (1 Corintios 6:12)

4. ¿Bailan en presencia de sus hijos?  

E. "Yo no bailo, pero permito que mis hijos lo hagan. Solo son niños inocentes. Además, ¡se ven tan chulos!"

1. ¿Cuán inocentes son?  

a) Desde temprana edad, ¡absorben como una esponja cuanta mala influencia haya en los aires!

b) Sus primeras impresiones y sensaciones se graban en sus almas para el resto de la vida.

c) Si aprenden a gustar el bailar, con el consentimiento y la aprobación de sus padres, ¡difícilmente lo dejarán cuando grandes!  

2. Querido padres cristianos, si abrimos la puerta solo un poquito para Satanás, él meterá un pie y ¡la forzará con todo su vigor! Así, fácilmente perdemos control de la puerta y, por ende, la autoridad en su hogar. Tras "el baile inocente", principio de males previstos e imprevistos, vendrán otras cosas no tan inocentes o "chulas", algunas de las cuales mencionamos a continuación.

a) Cerveza, el ron, la vodka, el whiskey, el fumar

b) Drogas

c) Fornicación y adulterios

d) El embarazo indeseado

e) El hijo o nieto ilegítimo

f)  El aborto

g) La depresión, bien leve o aguda

h) Violencia doméstica

i)  Suicidio

VII. Conclusiones:  

A. Todos los factores analizados en este estudio prueban que el baile es una "especie de mal" del cual debemos abstenernos. (1 Tesalonicenses 5:22)

B. Cristiano, cristiana, usted que aún duda, ¿por qué arriesgar la condenación eterna por un simple placer mundano?

1. ¿Es usted de los cristianos que "andan por la cuerda floja", exponiendo su alma a gran peligro? ¿Está plenamente consciente de que cualquier brisita o viento le puede echar al duro suelo de la muerte espiritual?

2. ¿Es usted como el atrevido y arriesgado que camina por el pretil de un rascacielos para que le vean y para probar que puede hacerlo? De tener usted tal mentalidad espiritual, mantenerla y defenderla, se puede vaticinar una inesperada caída desastrosa espiritual que quizás le precipite al vacío de las eternas tinieblas de afuera. Entonces, ¡será usted víctima espiritual de su propia audacia y vanidad!

C. El cristiano maduro se abstiene aun de las cosas que tienen la mera apariencia de maldad porque desea fervientemente preservar su alma pura en Cristo, honrar en todo momento a Dios y dar buen ejemplo a los demás seres humanos.

 

Conducta moral. Estudios, mensajes e intercambios relacionados en esta Web.

Lucero defiende el baile. Mi comentario es para plantearles que el baile no es bueno ni es malo, no es un sentimiento, es indistinto, quienes son malvados o perversos son las personas.

 

  

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